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<title>El Blog de la Navidad: Adviento</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/</link>
<description>Navidad en Arag&#243;n Liberal</description>
<dc:language>es</dc:language>
<dc:date>2007-12-23T16:38:00+01:00</dc:date>
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<title>ZoomBlog</title>
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<item>
 <title>Cuarto domingo de Adviento</title>
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 <description>
 <![CDATA[
<p align="center"><font size="+2" face="Times New Roman, Times, serif" color="#af0000"><b>D&#237;a 
            23 IV Domingo de Adviento</b></font></p>
<p align="center"><a target="_blank" href="http://www.fluvium.org/textos/pedicacion/071223.htm">fluvium</a> 
        </p>
      
    
    
       
        <font face="Times New Roman, Times, serif"><img vspace="9" hspace="15" align="left" src="http://www.fluvium.org/imagenes/SuenoSanJose.jpg" alt="" /><font size="4" color="#ad0000">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 
          Evangelio: Mt 1, 18-24 <font color="#0000af">La generaci&#243;n de 
          Jesucristo fue as&#237;: Mar&#237;a, su madre, estaba desposada 
          con Jos&#233;, y antes de que conviviesen se encontr&#243; con que 
          hab&#237;a concebido en su seno por obra del Esp&#237;ritu Santo.<br />
          &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jos&#233;, su esposo, 
          como era justo y no quer&#237;a exponerla a infamia, pens&#243; 
          repudiarla en secreto. Consideraba &#233;l estas cosas, cuando un 
          &#225;ngel del Se&#241;or se le apareci&#243; en sue&#241;os 
          y le dijo:<br />
          &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#151;Jos&#233;, 
          hijo de David, no temas recibir a Mar&#237;a, tu esposa, porque lo 
          que en ella ha sido concebido es obra del Esp&#237;ritu Santo. Dar&#225; 
          a luz un hijo y le pondr&#225;s por nombre Jes&#250;s, porque &#233;l 
          salvar&#225; a su pueblo de sus pecados.<br />
          &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo esto sucedi&#243; 
          para que se cumpliera lo que dijo el Se&#241;or por medio del Profeta:<br />
          &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; "Mirad, la virgen 
          concebir&#225; y dar&#225; a luz un hijo, a quien pondr&#225;n 
          por nombre Emmanuel, que significa Dios-con-nosotros".<br />
          &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al despertarse, Jos&#233; 
          hizo lo que el &#225;ngel del Se&#241;or le hab&#237;a ordenado, 
          y recibi&#243; a su esposa. Y, sin que la hubiera conocido, dio ella 
          a luz un hijo; y le puso por nombre Jes&#250;s.<br /><br /></font></font></font>
<div style="text-align: center;"><font size="6" face="Times New Roman, Times, serif" style="font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 51);">Al modo de Dios:</font><br /></div><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="4" color="#ad0000"><font color="#0000af"><br /></font></font></font><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">A 
            cualquiera nos resulta evidente que el mundo que contemplamos y su 
            concreta configuraci&#243;n no se debe a nosotros mismos. Es algo 
            que reconocemos, que captamos con m&#225;s o menos profundidad, 
            intentando tener un conocimiento lo m&#225;s exacto posible de esta 
            realidad, as&#237; como de las normas o leyes que rigen el comportamiento 
            y destino de cada uno de los seres que componen nuestro mundo. El 
            hombre no es creador, sino, en todo caso, descubridor de una realidad 
            anterior a &#233;l mismo, en la que est&#225; inclu&#237;do, 
            con las excelentes caracter&#237;sticas que lo determinan como persona: 
            pero es uno m&#225;s de los seres existentes en el mundo. </font>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Constitu&#237;do 
            sobre el resto de la Creaci&#243;n, el hombre no se ha otorgado 
            a s&#237; mismo esta superioridad, pues ninguno nos hemos conformado 
            en personas, ni decidido, por tanto, nuestro modo de ser. M&#225;s 
            bien, nos corresponde descubrir y aceptar nuestra propia verdad, como 
            condici&#243;n previa para todo comportamiento personal ulterior, 
            pues, s&#243;lo a partir del conocimiento propio cabe pensar en 
            una acci&#243;n verdaderamente libre y humana. De hecho, nada m&#225;s 
            llamamos humana, a aquella conducta que es libre: decidida por cada 
            uno, en la que el sujeto no se siente forzado a actuar, y de la que 
            conoce sus diversas posibilidades de acci&#243;n y las consecuencias. 
            </font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Como 
            conclusi&#243;n del relato evang&#233;lico que hoy consideramos, 
            dice el evangelista que <font color="#0000af">al despertarse Jos&#233; 
            hizo como el &#225;ngel del Se&#241;or le hab&#237;a mandado, 
            y recibi&#243; a su esposa</font>. Jos&#233; act&#250;a libremente, 
            aunque no llevara &#233;l la iniciativa, queriendo secundar en todo 
            la voluntad que Dios, a trav&#233;s del &#225;ngel, le mostraba 
            como divina. Tenemos en &#233;l un ejemplo permanente de fidelidad 
            a la vocaci&#243;n, pues, cada vez que aparece en los escritos evang&#233;licos, 
            lo vemos colaborando con la misi&#243;n del Verbo encarnado &#150;que 
            se le confi&#243; como hijo&#150;, en ocasiones recibiendo indicaciones 
            de parte de Dios que le concretan de modo expl&#237;cito lo que 
            espera de &#233;l. </font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En 
            esto est&#225; la grandeza de Jos&#233;. Humanamente no es un 
            personaje famoso de su tiempo, ni aparece para sus parientes y conocidos 
            como autor de grandes haza&#241;as; sin embargo, s&#243;lo con 
            su vida &#150;ordinaria casi siempre&#150;, porque en todo momento 
            respondi&#243; a las llamadas divinas, ha merecido un puesto de 
            privilegio en la Gloria del Cielo, y ser recordado con admiraci&#243;n 
            por todos los cristianos. </font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En 
            este tiempo nuestro, cuando para muchos parece decisivo triunfar ante 
            la gente, y que en eso estar&#237;a el valor personal; el Esposo 
            de Mar&#237;a nos ense&#241;a verdadera eficacia y sencillez: 
            Jos&#233; cumple lo que Dios esperaba de &#233;l sin pensar en 
            el propio lucimiento ni en satisfacciones personales. Act&#250;a 
            tan s&#243;lo a impulsos del querer divino, de modo que le basta 
            conocer lo que el Se&#241;or espera de &#233;l para procurar ponerlo 
            por obra, empleando para ello lo mejor de sus cualidades. Fe, esperanza 
            y caridad eran h&#225;bitos corrientes en su conducta. Es m&#225;s, 
            por la docilidad con que reacciona a los est&#237;mulos sobrenaturales, 
            manifiesta cu&#225;nto le mov&#237;a ya en la tierra el amor de 
            Dios. Un amor plasmado en obras de fidelidad: obediente enseguida 
            a la indicaci&#243;n del &#225;ngel de recibir a Mar&#237;a 
            como esposa, en contra de lo que &#233;l ya hab&#237;a decidido; 
            o, como veremos, poco tiempo despu&#233;s, saliendo enseguida, en 
            plena noche hacia un pa&#237;s extra&#241;o, porque fiado del 
            aviso recibido, tambi&#233;n en sue&#241;os, descansa en la esperanza 
            de encontrar en Egipto el mejor lugar para establecer su familia, 
            por incre&#237;ble que pudiera parecer, con las razonables dificultades 
            del viaje y las dem&#225;s incomodidades, l&#243;gicas en una 
            tierra desconocida. </font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Las 
            p&#225;ginas del Evangelio, como &#233;sta que hoy consideramos, 
            pueden movernos al examen: &#191;me intrresa en realidad descubrir 
            lo que agradar&#225; m&#225;s al Se&#241;or en mi modo de actuar?; 
            &#191;hasta qu&#233; punto y con qu&#233; diligencia sigo lo 
            que me pide, lo que reconozco que es su voluntad para m&#237;? Porque, 
            viviendo de modo consciente en la presencia de Dios, nuestra vida 
            ha de ser de fe, esperanza y amor. Pidamos por ello a Dios, Nuestro 
            Padre, de quien procede todo bien y que nos quiere santos, que aumente 
            en cada uno las virtudes teologales, para tener as&#237; realismo 
            sobrenatural; y que, firmemente apoyados en la materia de este mundo, 
            podamos vivir vida de hijos de Dios. La mente de cada uno, atenta 
            al destino para el que nos quiere el Creador, gobernar&#225; la 
            conducta nuestra haci&#233;ndonos estar plenamente en las cosas 
            de este mundo, pero sin reducirnos a lo mundano. Comprobaremos as&#237; 
            que hasta lo m&#225;s terreno, si forma parte de la vida de los 
            hombres, puede y debe ser sobrenatural, capaz de manifestar amor a 
            Dios, que eso espera de sus hijos en cada instante. </font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La 
            nuestra ser&#225;, como la de Mar&#237;a, una vida de fe, esperanza 
            y amor. Ser&#225;, como la suya, aunque el dolor acompa&#241;e, 
            una vida colmada de rico sentido e inmensamente feliz, en la presencia 
            de nuestro Padre del Cielo.</font></p><br />
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-23T16:38:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Recursos par vivir el Adviento en ACIPRENSA</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/17/recursos-par-vivir-el-Adviento-en-Acip.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<div><strong class="recurso_titular" />&nbsp;</div>  
<div><strong class="recurso_titular">Adviento 2007:&nbsp; </strong>Desde el 2 de Diciembre hasta el 24 de Diciembre </div>  
<div><span class="recurso_subtitulo1" />&nbsp;</div>  
<div><span class="recurso_subtitulo1">Informaci&#243;n General</span> </div>  
<ul>  
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/tiempo.htm">&#191;Qu&#233; es el Tiempo de Adviento?</a>   </li>
<li><a href="http://www.enciclopediacatolica.com/a/adviento.htm">&#191;Por qu&#233; se celebra?</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/esquema.htm">Esquema del Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/tiempo3.htm">Del primer Domingo de Adviento al 24 de diciembre</a> </li></ul>  
<div><span class="recurso_subtitulo1">S&#237;mbolos del Adviento</span> </div>  
<ul type="disc">  
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/corona.htm"><span lang="en">La Corona</span></a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/figuras.htm">Personajes</a> </li></ul>  
<div><span class="recurso_subtitulo1">Recursos para la Catequesis</span> </div>  
<ul>  
<li><a href="http://www.aciprensa.com/Banco/adviento.htm">Clip Arts</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/galeria.htm">Galer&#237;a de im&#225;genes</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/historias.htm">Historias de Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/ideas.htm">Ideas para vivir el Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/lecturas.htm">Lecturas b&#237;blicas</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/liturgias.htm">Liturgias Familiares</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/oraciones.htm">Oraciones</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/rosario.htm">Rosario</a> </li></ul>  
<div><span class="recurso_subtitulo1">Material para reflexionar</span> </div>  
<ul>  
<li>Catequesis papales   
<ul>  
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/adviento.htm">El Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/realidad.htm">La realidad del hombre</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/viene.htm">Por qu&#233; viene el Se&#241;or</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/cerca.htm">El Se&#241;or est&#225; cerca</a> </li></ul>  </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/ratzinger.htm">Sentido del Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/espera.htm">Tiempo de Espera</a> </li></ul>  
<div><span class="recurso_subtitulo1">Teolog&#237;a y Liturgia del Adviento</span> </div>  
<ul>  
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/teologia.htm">Teolog&#237;a del Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/propuestas.htm">Propuestas lit&#250;rgico-pastorales para el Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/expoliturgica.htm">Exposici&#243;n Lit&#250;rgica del Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/expohistoria.htm">Exposici&#243;n hist&#243;rica del tiempo de Adviento</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/reflexiones.htm">Reflexiones de los Padres de la Iglesia</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/ajesus.htm">La anunciaci&#243;n de Jes&#250;s: Comentarios y explicaci&#243;n al Evangelio seg&#250;n San Lucas</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/anunciacion.htm">La anunciaci&#243;n del Precursor: Comentarios y explicaci&#243;n del Evangelio seg&#250;n San Lucas</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/antifonas.htm">El significado de las ant&#237;fonas de la O &nbsp;y la Fiesta de la expectaci&#243;n del Parto</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/visitacion.htm">La visitaci&#243;n de Mar&#237;a a Isabel: el "Magn&#237;ficat"</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/nbautista.htm">Nacimiento del Bautista: el "Benedictus"</a>   </li>
<li><a href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/tiempo2.htm">El Misterio de la Encarnaci&#243;n</a> </li></ul>
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-17T18:06:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>El origen del Adviento.</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/17/el-origen-del-Adviento.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<table width="100&#37;" cellspacing="0" cellpadding="3" border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div align="center"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="6"><font size="6"><font color="#0000ff"><b><font size="6"><font size="6"><font face="Times New Roman, Times, serif">&#191;C&#243;mo y cu&#225;ndo empieza a vivirse el 
Adviento?<br /></font></font></font></b></font></font></font></font></font><a target="_blank" href="hhttp://www.fluvium.org/textos/historia/his37.htm">fluvium.org</a><br /></div></td></tr>
<tr>
<td>
<div align="center"><font size="4"><font size="4"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font size="4"><font size="4"><font color="#0000af">Con el tiempo de Adviento, la Iglesia romana da comienzo al nuevo 
a&#241;o lit&#250;rgico. El tiempo de Adviento gravita en torno a la celebraci&#243;n del 
misterio de la Natividad de nuestro Se&#241;or Jesucristo. 
</font></font></font></font></font></font></font></font></font></div></td></tr>
<tr>
<td><br /></td></tr>
<tr>
<td>
<div align="right"><font color="#0000af"><font size="3"><font size="3"><font size="3"><a href="http://www.primeroscristianos.com/" target="blank">primeroscristianos.com</a></font></font></font></font></div></td></tr></tbody></table><img alt="" src="http://www.fluvium.org/imagenes/Adviento.jpg" style="padding: 6px; float: left;" /><br />
El origen y significado del Adviento es un tanto oscuro; en cualquier caso, el 
t&#233;rmino adventus era ya conocido en la literatura cristiana de los primeros 
siglos de la vida de la Iglesia, y probablemente se acu&#241;&#243; a partir de su uso en 
la lengua latina cl&#225;sica.<br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La traducci&#243;n 
latina Vulgata de la Sagrada Escritura (durante el siglo IV) design&#243; con el 
t&#233;rmino adventus la venida del Hijo de Dios al mundo, en su doble dimensi&#243;n de 
advenimiento en la carne -encarnaci&#243;n- y advenimiento glorioso -parus&#237;a-. 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br />&nbsp;La tensi&#243;n entre 
uno y otro significado se encuentra a lo largo de toda la historia del tiempo 
lit&#250;rgico del Adviento, si bien el sentido de "venida" cambi&#243; a "momento de 
preparaci&#243;n para la venida".
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />Quiz&#225; la misma 
amplitud de las realidades contenidas en el t&#233;rmino dificultaba la organizaci&#243;n 
de un tiempo determinado en el que apareciera la riqueza de su mensaje. De 
hecho, el ciclo de adviento fue uno de los &#250;ltimos elementos que entraron a 
formar parte del conjunto del a&#241;o lit&#250;rgico (siglo V). 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />Parece ser que 
desde fines del siglo IV y durante el siglo V, cuando las fiestas de Navidad y 
Epifan&#237;a iban cobrando una importancia cada vez mayor, en las iglesias de 
Hispania y de las Galias particularmente, se empezaba a sentir el deseo de 
consagrar unos d&#237;as a la preparaci&#243;n de esas celebraciones. 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />Dejando de lado un 
texto ambiguo atribuido a San Hilario de Poitiers, la primera menci&#243;n de la 
puesta en pr&#225;ctica de ese deseo la encontramos en el canon 4 del Concilio de 
Zaragoza del a&#241;o 380: Durante veinti&#250;n d&#237;as, a partir de las XVI calendas de 
enero (17 de diciembre), no est&#225; permitido a nadie ausentarse de la iglesia, 
sino que debe acudir a ella cotidianamente (H. Bruns, Canones Apostolorum et 
Conciliorum II, Berl&#237;n, 1893, 13-14). La frecuencia al culto durante los d&#237;as 
que corresponden, en parte, a nuestro tiempo de adviento actual, se prescribe, 
pues, de una forma imprecisa. 
<br /><br /><span style="font-weight: bold;">Un tiempo de penitencia
&nbsp;&nbsp;</span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />M&#225;s tarde, los 
concilios de Tours (a&#241;o 563) y de Macon (a&#241;o 581) nos hablar&#225;n, ya 
concretamente, de unas observancias existentes "desde antiguo" para antes de 
Navidad. En efecto, casi a un siglo de distancia, San Gregorio de Tours 
(fallecido en el a&#241;o 490) nos da testimonio de las mismas con una simple 
referencia. Leemos en el canon 17 del Concilio de Tours que los monjes deben 
ayunar durante el mes de diciembre, hasta Navidad, todos los d&#237;as. 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />El canon 9 del 
Concilio de Macon ordena a los cl&#233;rigos, y probablemente tambi&#233;n a todos los 
fieles, que ayunen tres d&#237;as por semana: el lunes, el mi&#233;rcoles y el viernes, 
desde San Mart&#237;n hasta Navidad, y que celebren en esos d&#237;as el Oficio Divino 
como se hace en Cuaresma (Mansi, IX, 796 y 933). Aunque la interpretaci&#243;n 
hist&#243;rica de estos textos es dif&#237;cil, parece seg&#250;n ellos que en sus or&#237;genes el 
tiempo de adviento se introdujo tomando un car&#225;cter penitencial, asc&#233;tico, con 
una participaci&#243;n m&#225;s asidua al culto. 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />Sin embargo, las 
primeras noticias a cerca de la celebraci&#243;n del tiempo lit&#250;rgico del Adviento, 
se encuentran a mediados del siglo VI, en la iglesia de Roma. 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />Seg&#250;n parece, este 
Adviento romano comprend&#237;a al principio seis semanas, aunque muy pronto -durante 
el pontificado de Gregorio Magno (590-604)- se redujo a las cuatro 
actuales.
<br /><br /><span style="font-weight: bold;">Una doble espera</span>
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />El significado 
teol&#243;gico original del Adviento se ha prestado a distintas interpretaciones. 
Algunos autores consideran que, bajo el influjo de la predicaci&#243;n de Pedro 
Cris&#243;logo (siglo V), la liturgia de Adviento preparaba para la celebraci&#243;n 
lit&#250;rgica anual del nacimiento de Cristo y s&#243;lo m&#225;s tarde -a partir de la 
consideraci&#243;n de consumaci&#243;n perfecta en su segunda venida- su significado se 
desdoblar&#237;a hasta incluir tambi&#233;n la espera gozosa de la Parus&#237;a del Se&#241;or. 
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />No faltan, sin 
embargo, partidarios de la tesis contraria: el Adviento habr&#237;a comenzado como un 
tiempo dirigido hacia la Parus&#237;a, esto es, el d&#237;a en que el Redentor coronar&#225; 
definitivamente su obra. En cualquier caso, la superposici&#243;n ha llegado a ser 
tan &#237;ntima que resulta dif&#237;cil atribuir uno u otro aspecto a las lecturas 
escritur&#237;sticas o a los textos eucol&#243;gicos de este tiempo lit&#250;rgico.
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br />El Calendario 
Romano actualmente en vigor conserva la doble dimensi&#243;n teol&#243;gica que constituye 
al Adviento en un tiempo de esperanza gozosa: el tiempo de Adviento tiene una 
doble &#237;ndole: es el tiempo de preparaci&#243;n para las solemnidades de Navidad, en 
las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y es a la 
vez el tiempo en el que por este recuerdo se dirigen las mentes hacia la 
expectaci&#243;n de la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Por estas dos 
razones el Adviento se nos manifiesta como tiempo de una expectaci&#243;n piadosa y 
alegre (Calendario Romano, Normas universales sobre el a&#241;o lit&#250;rgico y sobre el 
calendario, 39).
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-17T17:56:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Tercer Domingo de Adviento. Meditaci&#243;n.</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/17/tercer-Domingo-de-Adviento-Meditacion.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<table height="50" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="center">
<p align="center"><b><font size="+2" face="Times New Roman" color="#af0000">D&#237;a 16 III 
DOMINGO DE ADVIENTO</font></b> </p></td></tr></tbody></table>
<table cellpadding="9" border="0">
<tbody>
<tr>
<td width="700"><font size="4" color="#ad0000">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Evangelio: Mt 11, 2-11 <font color="#0000af">Entretanto Juan, que en la c&#225;rcel hab&#237;a tenido noticia de las 
obras de Cristo, envi&#243; a preguntarle por mediaci&#243;n de sus 
disc&#237;pulos:<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </font></font><img style="padding: 6px; float: left;" src="http://www.fluvium.org/imagenes/JuanBautista.jpg" alt="" /><font size="4" color="#ad0000"><font color="#0000af">&#151;&#191;Eres t&#250; 
el que va a venir, o esperamos a otro?<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y Jes&#250;s les 
respondi&#243;:<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#151;Id y anunciadle a Juan lo que est&#225;is viendo y oyendo: 
los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, 
los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Y 
bienaventurado el que no se escandalice de m&#237;.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando ellos se 
fueron, Jes&#250;s se puso a hablar de Juan a la multitud:<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#151;&#191;Qu&#233; 
salisteis a ver en el desierto? &#191;Una ca&#241;a sacudida por el viento? Entonces, &#191;qu&#233; 
salisteis a ver? &#191;A un hombre vestido con finos ropajes? Daos cuenta de que los 
que llevan finos ropajes se encuentran en los palacios reales. Entonces, &#191;qu&#233; 
salisteis a ver? &#191;A un profeta? S&#237;, os lo aseguro, y m&#225;s que un profeta. &#201;ste es 
de quien est&#225; escrito:<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mira que yo env&#237;o a mi mensajero delante de 
ti,<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; para que vaya prepar&#225;ndote el camino.<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#187;En verdad os 
digo que no ha surgido entre los nacidos de mujer nadie mayor que Juan el 
Bautista; pero el m&#225;s peque&#241;o en el Reino de los Cielos es mayor que 
&#233;l.</font></font></td></tr></tbody></table>
<table cellpadding="9" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="bottom" height="40">
<p align="center"><b><font size="+2" face="Times New Roman" color="#af0000">La 
exigencia en la santidad</font></b> </p></td></tr></tbody></table>
<p align="left"><font size="4">En el pasaje de san Mateo que hoy nos presenta la Liturgia de la Iglesia 
contemplamos un interesante momento de la vida del Se&#241;or en relaci&#243;n con Juan el 
Bautista. Por una parte, con su respuesta a los disc&#237;pulos de Juan, les 
confirma, por las obras que de &#201;l contemplaban, que ya no deb&#237;an esperar a otro: 
se cumpl&#237;a en su Persona lo anunciado por los profetas cuando se refer&#237;an al 
Mes&#237;as prometido por Dios. Advierte Jes&#250;s, por otra parte, que el talante y la 
conducta del Precursor, por su hero&#237;smo, lealtad y fortaleza, deb&#237;an ser un 
ejemplo estimulante para siempre.</font></p>
<p><font size="4">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Una prueba de la mesianidad de Jes&#250;s de Nazaret 
consiste, en efecto, en el cumplimiento inequ&#237;voco en su persona de las 
profec&#237;as que, durante siglos, hab&#237;an anunciado la llegada de un libertador 
enviado por Dios a los hombres. Aparte de las diversas circunstancias de lugar y 
de tiempo en que vendr&#237;a el Mes&#237;as y que se cumplen en Jes&#250;s, se cumplen tambi&#233;n 
en &#201;l otros fen&#243;menos &#150;los milagros&#150;, que siendo hechos sobrenaturales, por 
cuanto los simples hombres no tenemos capacidad para ellos, prueban el car&#225;cter 
asimismo sobrenatural de su Autor. La doctrina que se nos propone a los 
cristianos, al ser del mismo Jes&#250;s de Nazaret, es mucho m&#225;s que una ense&#241;anza 
v&#225;lida que conform&#243; la vida de los hombres en unas determinadas circunstancias 
de hace dos mil a&#241;os. Las suyas son palabras definitivas para los hombres de 
todos los tiempos &#150;<font color="#0000af">el Cielo y la tierra pasar&#225;n, pero mis 
palabras no pasar&#225;n</font>, nos dijo&#150;, su doctrina debe reflejarse siempre en la 
vida de los hombres, cualesquiera que sean nuestras circunstancias</font></p>
<p><font size="4">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Pero el poder del Se&#241;or, demostrado con sus obras, es 
una garant&#237;a de la solidez de su doctrina y confirma la autoridad de sus 
palabras; que, junto al amor que nos demuestra con su entrega hasta la muerte, 
estimula la respuesta humana en su seguimiento. Aunque, si es cierto que nos 
anima a la confianza, nos propone tambi&#233;n una vida exigente, como la de Juan 
Bautista. Una vida, que debe ser tambi&#233;n hoy completamente opuesta a la blandura 
imperante y a lo simplemente f&#225;cil o agradable. Quienes hayan puesto su ideal en 
el confort no deben buscarlo en el cristianismo: <font color="#0000af">el Hijo del 
hombre no tiene donde reclinar la cabeza</font>, dir&#225;, refiri&#233;ndose a su caminar 
por este mundo y a la vida que promete a sus ap&#243;stoles. </font></p>
<p><font size="4">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;De diversos modos y con frecuencia, a lo largo de su 
vida p&#250;blica, insistir&#225; Nuestro Se&#241;or en la necesidad de la virtud de la 
fortaleza. Por ejemplo, ense&#241;ando a la gente: que <font color="#0000af">el Reino 
de los Cielos padece violencia, y los esforzados lo conquistan</font>; que, 
<font color="#0000af">si alguno quiere venir en pos de m&#237;, ni&#233;guese a s&#237; mismo, 
tome su cruz y s&#237;game; pues el que quiera salvar su vida la perder&#225;; pero el que 
pierda su vida por m&#237;, la encontrar&#225;.</font> Son palabras que el mismo Dios nos 
dirige, sin dejar de amarnos como Padre cari&#241;oso, aunque sean palabras exigentes 
con las que previene la tendencia nuestra a la flojera y al ego&#237;smo. Son, por 
eso, ocasi&#243;n de que aseguremos nuestra conducta, leal a la ense&#241;anza del Se&#241;or, 
con algunos prop&#243;sitos que trataremos de cumplir con la ayuda que &#201;l mismo nos 
ofrece.</font></p>
<p><font size="4">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;No est&#225; de moda la virtud de la fortaleza. Lo ideal y 
deseable para muchos es que lo bueno cueste poco, aunque sea s&#243;lo relativamente 
bueno, aunque no sea tan bueno como podr&#237;a ser con m&#225;s esfuerzo. Pero necesita 
el mundo de hoy cristianos que quieran amar sin medida, sin calcular el gasto, 
la fatiga o el dolor que les supondr&#225; ser leales a Dios hasta el hero&#237;smo. Sin 
medida, con tal de aportar a los dem&#225;s, incluso a costa de s&#237;, el est&#237;mulo y el 
ejemplo necesarios para seguir esperanzados el ideal de Jesucristo. Como sigue a 
Cristo el Romano Pont&#237;fice: leal al Evangelio y, por eso, no pocas veces, 
enfrentado a los poderosos de este mundo. Tambi&#233;n nosotros podemos y debemos 
manifestar la misma lealtad, rogando a Dios con mucha frecuencia que proteja al 
Papa y lo fortalezca en su servicio a Dios y a los hombres. Nos dispondremos, 
as&#237;, a imitarle en esas contiendas cotidianas contra la comodidad, la 
sensualidad, el amor propio..., que necesariamente tendremos que librar para ser 
tambi&#233;n leales a Jesucristo.</font></p>
<p><font size="4">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Santa Mar&#237;a &#150;Madre nuestra, auxilio de los cristianos, 
Esposa del Esp&#237;ritu Santo, Madre de Dios&#150; nos protege con su intercesi&#243;n 
poderosa. No podemos prescindir de Ella en esta batalla que debemos mantener 
contra nuestra debilidad y frente a los que se oponen al reinado de Dios en el 
mundo. Como Virgen fiel, nos ense&#241;a que la fortaleza que vence al mundo est&#225; en 
la humildad de reconocer el se&#241;or&#237;o divino sobre toda criatura. El mismo 
reconocimiento que a Ella la conduce al gozo inapreciable de sentirse 
especialmente querida por Dios a pesar de su peque&#241;ez. </font></p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-12-17T17:54:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Adviento: Obispo invita a mexicanos a dirigir mirada a Cristo para caminar con esperanza</title>
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 <description>
 <![CDATA[
<a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=19455" style="color: rgb(38, 84, 158); text-decoration: none;">Adviento: Obispo invita a mexicanos a dirigir mirada a Cristo para caminar con esperanza</a><br /><br />
M&#201;XICO D.F., 12 Dic. 07 (<a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://www.aciprensa.com/" style="color: rgb(38, 84, 158); text-decoration: none;">ACI</a>).-El Obispo de Quer&#233;taro, Mons. Mario De Gasper&#237;n Gasper&#237;n, invit&#243; a los feligreses a <b>aprovechar este tiempo de Adviento</b>
para "dirigir la mirada a Cristo, el Hijo de Dios enviado para rescatar
al hombre, y as&#237; poder caminar en el mundo con esperanza".<br /><br />
"La Santa Iglesia nos ofrece, en este tiempo de Adviento y de Navidad,
un espacio propicio para 'aguzar la vista' interior, para limpiar" las
impurezas "del alma y despertar del marasmo que suele envolver nuestra
vida cotidiana, llena de preocupaciones y fatigas. &#161;Agucemos la vista
interior y caminemos con esperanza!", expres&#243; el Prelado en su carta de
Adviento.<br /><br />
Mons. De Gasper&#237;n record&#243; a los feligreses que la causa de la alegr&#237;a
de este tiempo es "la llegada del Salvador", gracias a la cual
"nosotros, los pobres seres humanos, <b>no estamos en el desamparo</b>". Se&#241;al&#243; asimismo que gracias a la redenci&#243;n, nuestra vida ahora est&#225; en las manos de Jes&#250;s.<br /><br />
"En Jes&#250;s conocemos el rostro del Dios verdadero y, conocer al Dios
verdadero, significa vernos libres de la esclavitud de los &#237;dolos:
recobrar la dignidad humana y la libertad de hijos de Dios. Sin Dios
perdemos la dignidad y la libertad. Quien busca separarnos de Dios nos
quiere hacer sus esclavos", se&#241;al&#243;.<br /><br />
Adem&#225;s, parafraseando al Papa Benedicto XVI, el Obispo de Quer&#233;taro
afirm&#243; que los hombres tenemos futuro. "El presente, aunque sea un
presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si
podemos estar seguros de esa meta y si esa meta <b>es tan grande que justifique el esfuerzo del camino</b>", afirm&#243;.
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-12-13T17:39:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Ideas para vivir el Adviento</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/10/ideas-para-vivir-el-Adviento.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<br /><br />
<div style="padding-bottom: 10px;">         
<table width="100&#37;">
<tbody>
<tr>
<td revision="dcp3m65p_33354kcfddvp:2">  
<p>    <b class="recurso_titular">Adviento 2007: </b>Desde el 2 de Diciembre hasta el    24 de Diciembre.  </p>  <br />  
<p>    <br />  </p>  
<p>    <a title="Aciprensa" id="slz." href="http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/ideas.htm">Aciprensa</a><br />  </p>  
<p>    <br />  </p>  
<div class="Section1">    
<p align="left" class="recurso_titular">      <b>Ideas para vivir el Adviento</b>    </p>    
<p align="left" class="recurso_titular">      <b><br />      </b>    </p>    
<p align="left">      <i>Autor: Teresa Fern&#225;ndez</i>    </p>    
<p align="left">      Durante el tiempo de Adviento se puede escoger alguna de las opciones que      presentamos a continuaci&#243;n para vivir cada d&#237;a del Adviento y llegar a la      Navidad con un coraz&#243;n lleno de amor al ni&#241;o Dios.    </p>    
<p align="left">      <br />    </p>    
<p align="left">      <b>1. Pesebre y pajas:</b>    </p>    
<p align="left">      En esta actividad se va a preparar un pesebre para el Ni&#241;o Dios el d&#237;a de su      nacimiento. El pesebre se elaborar&#225; de paja para que al nacer el ni&#241;o Dios      no tenga fr&#237;o y la paja le d&#233; el calor que necesita. Con las obras buenas de      cada uno de los ni&#241;os, se va a ir preparando el pesebre. Por cada buena obra      que hagan los ni&#241;os, se pone una pajita en el pesebre hasta el d&#237;a del      nacimiento de Cristo.    </p>    
<p align="left">      <br />    </p>    
<p align="left">      <b>2. Vitral del Nacimiento:</b>    </p>    
<p align="left">      En alg&#250;n dibujo en el que se represente el Nacimiento los ni&#241;os podr&#225;n      colorear algunas parte de &#233;ste cada vez que lleven a cabo una obra buena      para irlo completando para la Navidad.    </p>    
<p align="left">      <br />    </p>    
<p align="left">      <b>3. Calendario Tradicional de Adviento:</b>    </p>    
<p align="left">      En esta actividad se trata de que los ni&#241;os hagan ellos mismos un calendario      de Adviento en donde marquen los d&#237;as del Adviento y escriban sus propios      prop&#243;sitos a cumplir. Pueden dibujar en la cartulina el d&#237;a de Navidad con      la escena del nacimiento de Jes&#250;s. Los ni&#241;os diario revisar&#225;n los prop&#243;sitos      para ir preparando su coraz&#243;n a la Navidad. Este calendario lo podr&#225;n llevar      a la Iglesia el d&#237;a de Navidad si as&#237; lo desean.    </p>    
<p align="left">      <br />    </p>    
<p align="left">      <b>Se sugieren los siguientes prop&#243;sitos:</b>    </p>    
<p align="left">      <b><br />      </b>    </p>  </div>  
<ol>    
<div class="Section1">      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Ayudar&#233; en casa en aquello que m&#225;s me cueste trabajo.          </p>        </div>      </li>    </div>    
<div class="Section1">      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Rezar&#233; en familia por la paz del mundo.          </p>        </div>      </li>    </div>    
<div class="Section1">      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Ofrecer&#233; mi d&#237;a por los ni&#241;os que no tienen pap&#225;s ni una casa donde            vivir.          </p>        </div>      </li>    </div>    
<div class="Section1">      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Obedecer&#233; a mis pap&#225;s y maestros con alegr&#237;a.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Compartir&#233; mi almuerzo con una sonrisa a quien le haga falta.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Hoy cumplir&#233; con toda mi tarea sin quejarme.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Ayudar&#233; a mis hermanos en algo que necesiten.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Ofrecer&#233; un sacrificio por los sacerdotes.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Rezar&#233; por el Papa.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Dar&#233; gracias a Dios por todo lo que me ha dado.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Llevar&#233; a cabo un sacrificio.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Leer&#233; alg&#250;n pasaje del Evangelio.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Ofrecer&#233; una comuni&#243;n espiritual a Jes&#250;s por los que no lo aman.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Dar&#233; un juguete o una ropa a un ni&#241;o que no lo tenga.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            No comer&#233; entre comidas.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            En lugar de ver la televisi&#243;n ayudar&#233; a mi mam&#225; en lo que necesite.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Imitar&#233; a Jes&#250;s en su perd&#243;n cuando alguien me moleste.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Pedir&#233; por los que tienen hambre y no comer&#233; dulces.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Rezar&#233; un Ave Mar&#237;a para demostrarle a la Virgen cuanto la amo.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Hoy no pelear&#233; con mis hermanos.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Saludar&#233; con cari&#241;o a toda persona que me encuentre.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Hoy pedir&#233; a la Sant&#237;sima virgen por mi pa&#237;s.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Leer&#233; el nacimiento de Jes&#250;s en el Evangelio de S. Lucas 2, 1-20.          </p>        </div>      </li>      
<li>        
<div align="left">          
<p>            Abrir&#233; mi coraz&#243;n a Jes&#250;s para que nazca en &#233;l.          </p>        </div>      </li>    </div>  </ol>  
<div class="Section1">    
<p align="left">      <b>4. Los que esperaban a Cristo:</b>    </p>    
<p align="left">      <b><br />      </b>    </p>    
<p align="left">      En esta actividad se trata de lograr hacer una lista con 24 &#243; 28 nombres      (dependiendo del n&#250;mero de d&#237;as del Adviento) de personajes del Antiguo y      del Nuevo Testamento que esperaban la venida del Mes&#237;as. Se buscar&#225;n en la      Biblia, se dibujar&#225;n los personajes y se recortar&#225;n. Atr&#225;s, se les pondr&#225; el      nombre de qui&#233;n es y qu&#233; dijo o hizo este personaje. Se puede utilizar como      juego.    </p>    
<p align="left">      Algunos personajes que se pueden incluir:    </p>    
<p align="left">      <br />    </p>  </div>  
<ul>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Abraham:</b> Dios le dijo a Abraham que su descendencia iba a ser            numerosa como las estrella del cielo y lasa arenas del mar, y s&#237; fue.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>David: </b>Dios le dijo al rey David que el Mes&#237;as iba a ser de su            familia.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Isa&#237;as: </b>Dios le dijo al profeta Isa&#237;as que el Mes&#237;as iba a            nacer de la Virgen.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Jerem&#237;as: </b>Dios le dijo al profeta Jerem&#237;as que cuando naciera            el Mes&#237;as, &#201;l iba a dar a los hombres un coraz&#243;n nuevo para conocerlo            y amarlo mucho.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Ezequiel: </b>Dios le dijo al profeta Ezequiel que el Mes&#237;as iba a            resucitar.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Miqueas: </b>Dios le dijo al profeta Miqueas en Bel&#233;n iba a nacer            su Hijo.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Oseas: </b>Dios le dijo al profeta Oseas que de Egipto iba a llamar            a su Hijo.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Zacar&#237;as: </b>Dios le dijo al profeta Zacar&#237;as que su hijo iba a            entrar en Jerusal&#233;n montado en burro.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Hombres Sabios o Reyes Magos: </b>esperaban la venida del Salvador            de los hombres.          </p>        </div>      </div>    </li>    
<li>      
<div class="Section1">        
<div align="left">          
<p>            <b>Los pastores: </b>Fueron avisados por un &#225;ngel del gran            acontecimiento.          </p>        </div>      </div>    </li>  </ul></td></tr></tbody></table>  </div>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-12-10T19:39:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Segundo domingo de Adviento en Roma</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/10/segundo-domingo-de-Adviento-en-Roma.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/10/segundo-domingo-de-Adviento-en-Roma.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<br /><br />
<div style="padding-bottom: 10px;">         
<table width="100&#37;">
<tbody>
<tr>
<td revision="dcp3m65p_3333dqwdtqnm:2">  
<div style="padding: 1em 0pt; text-align: left;" id="j2ho">    Segundo domingo de Adviento en Roma.<br />    <br />    <img style="width: 190px; height: 145px;" src="http://docs.google.com/File?id=dcp3m65p_3334g9dtdbdf" alt="" /><br />    <br />    <a target="_blank" style="color: rgb(38, 84, 158);" href="http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=19420">Ante    la Navidad, el Papa llama a la conversi&#243;n y pide rechazar "mentalidad    materialista"</a><br />    <br />    VATICANO, 09 Dic. 07    (<a target="_blank" style="color: rgb(38, 84, 158);" href="http://www.aciprensa.com/">ACI</a>).-Antes    de rezar el &#193;ngelus este mediod&#237;a, el Papa Benedicto XVI resalt&#243; el llamado a    la conversi&#243;n que contin&#250;a haciendo Juan Bautista a los "hombres y mujeres de    nuestro tiempo, en los cuales <b>el modo de vivir y percibir la Navidad suele    lamentablemente padecer de una mentalidad materialista"</b>.<br />    <br />    Ante miles de feligreses que se hicieron presentes en la Plaza de San Pedro    este mediod&#237;a para la oraci&#243;n mariana, el Santo Padre reflexion&#243; en la lectura    del Evangelio de la Misa de este segundo Domingo de Adviento se&#241;alando que    este llamado es una invitaci&#243;n a "<b>abrir el coraz&#243;n y a acoger al Hijo de    Dios</b> que viene en medio de nosotros para manifestar la justicia divina".<br />    <br />    "El Padre &#150;escribe el evangelista Juan&#150; no enjuicia a nadie, pero ha dado al    Hijo el poder de enjuiciar, porque es Hijo del hombre. <b>Y es hoy, en el    presente, que se juega nuestro destino futuro</b>; es con el comportamiento    concreto que tengamos en esta vida que decidimos nuestra suerte eterna", dijo    el Pont&#237;fice.<br />    <br />    Al respecto indic&#243; que "al final de nuestros d&#237;as sobre la tierra, al momento    de la muerte, <b>seremos valorados seg&#250;n nuestra semejanza o no con el    Ni&#241;o</b> que est&#225; por nacer en la pobre gruta de Bel&#233;n, porque <b>&#201;l es el    criterio de medida que Dios ha dado a la humanidad"</b>.<br />    <br />    M&#225;s adelante, el Papa explic&#243; que "el Padre celestial, que en el nacimiento de    su Hijo Unig&#233;nito ha manifestado su amor misericordioso, nos llama a seguir    sus huellas haciendo, como &#201;l, <b>de nuestras existencia un don de amor</b>. Y    los frutos del amor son aquellos 'dignos frutos de conversi&#243;n' a los que se    refiere san Juan Bautista".<br />    <br />    Al finalizar su alocuci&#243;n antes del &#193;ngelus, el Papa se&#241;al&#243; que "mediante el    Evangelio, Juan Bautista contin&#250;a hablando a trav&#233;s de los siglos, a cada    generaci&#243;n".<br />    <br />    "Sus claras y duras palabras &#150; constat&#243;&#150; resultan cu&#225;nto m&#225;s saludables para    nosotros, <b>hombres y mujeres de nuestro tiempo, en los cuales el modo de    vivir y percibir la Navidad suele lamentablemente padecer</b> <b>de una    mentalidad materialista</b>. La 'voz' del gran profeta que llama a preparar el    camino al Se&#241;or que viene, en los desiertos de hoy, desiertos exteriores e    interiores, sedientos del agua viva que es Cristo.<br />    <br />    "La 'voz' del gran profeta que llama a preparar el camino al Se&#241;or que viene,    en los desiertos de hoy, desiertos exteriores e interiores, sedientos del agua    viva que es Cristo", se&#241;al&#243; Benedicto XVI antes de pedirle a la Virgen Mar&#237;a    que nos gu&#237;e en el camino de una "aut&#233;ntica conversi&#243;n del coraz&#243;n" para    comprender la "necesidad de sintonizar nuestra mentalidad con el Evangelio".  </div></td></tr></tbody></table>  </div>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-12-10T19:37:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Palabras del Prelado del Opus Dei, Monse&#241;or Javier Echevarr&#237;a, sobre el Adviento.</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/09/palabras-del-Prelado-del-Opus-Dei-Mons.html</link>
 <guid isPermaLink="true">http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/09/palabras-del-Prelado-del-Opus-Dei-Mons.html</guid>
 <description>
 <![CDATA[
<table width="100&#37;" cellspacing="0" cellpadding="3" border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div align="center"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="6"><font size="6"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="6"><font size="6"><font color="#0000ff"><b>Carta 
                  de Monse&#241;or Javier Echevarr&#237;a a los fieles del 
                  Opus Dei</b></font></font></font></font></font></font></font></font></font></div>
              </td>
            </tr>
            
<tr> 
              
<td> 
                
<div align="center"><font size="4"><font size="4"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font size="4"><font size="4"><font color="#0000af">Dios 
                  viene a salvarnos. Con esta esperanza, Mons. Javier Echevarr&#237;a 
                  sugiere preparar nuestros corazones en el Adviento para que 
                  Jes&#250;s encuentre en ellos su morada.</font></font></font></font></font></font></font></font></font></div>
              </td>
            </tr>
            
<tr> 
              
<td> 
                
              <br /></td>
            </tr>
            
<tr> 
              
<td> 
                
<div align="right"><font color="#0000af"><font size="3"><font color="#0000af"><font size="3"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="3"><font size="3"><font size="3"><font size="3"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font color="#0000af">01 
                  de diciembre de 2007</font></font></font></font></font></font></font></font></font> 
                  <font size="3"><a target="blank" href="http://www.opusdei.org/">www.opusdei.org</a></font></font></font></font></font></div></td></tr></tbody></table><br /><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif"><br />Fragmento de la carta que habla de la preparaci&#243;n de la Navidad en el Adviento:<br /><br />"El tiempo de Adviento, 
          que tambi&#233;n acabamos de comenzar, ha de constituir un est&#237;mulo 
          para recorrer &#151;de la mano de la Virgen y con San Jos&#233;&#151; 
          las semanas que faltan para la Navidad. Todos los a&#241;os, al cumplirse 
          estas fechas, nos encontramos con invitaciones de la liturgia que resuenan 
          urgentemente en el alma; con m&#225;s insistencia, cuanto m&#225;s 
          nos acercamos al 25 de diciembre. Estas fechas se presentan muy adecuadas 
          para meditar las palabras con las que, desde los albores de la historia, 
          Dios ha tratado de infundir &#225;nimos en los corazones.</font>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Ya en los primeros 
          cap&#237;tulos del G&#233;nesis, inmediatamente despu&#233;s de 
          narrar el pecado original, la Sagrada Escritura nos llena de esperanza. 
          Dirigi&#233;ndose al tentador que, bajo figura de serpiente, ha seducido 
          a nuestros primeros padres, el Se&#241;or afirma: pondr&#233; enemistad 
          entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; &#233;l te herir&#225; 
          en la cabeza, mientras t&#250; le herir&#225;s en el tal&#243;n 
          (Gn 3, 15). Es la promesa de la Redenci&#243;n que realiz&#243; 
          Jesucristo, linaje de la mujer. Y tambi&#233;n vemos ah&#237;, como 
          entre sombras, la figura de una Mujer maravillosa &#151;Madre del Redentor&#151;, 
          sobre quien la serpiente infernal no tendr&#225; ning&#250;n dominio. 
          Mar&#237;a, estrechamente asociada a su Hijo, alcanzar&#225; con 
          &#201;l la plena victoria sobre el enemigo de las almas. En atenci&#243;n 
          a los m&#233;ritos de Cristo, quedar&#225; preservada del pecado 
          original &#151;con el que todos nacemos&#151; desde el primer instante 
          de su concepci&#243;n. Caminar&#225; siempre inmaculada, totalmente 
          santa en cuerpo y en alma: la Toda Santa, como la llaman los cristianos 
          de Oriente.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;A partir de ese 
          primer vaticinio, las voces de los antiguos profetas vuelven a escucharse 
          con todo su vigor durante la liturgia del tiempo de Adviento, formando 
          una sinfon&#237;a espl&#233;ndida. Pensemos que, sobre todo en la 
          &#250;ltima semana &#151;ante la inminencia del Nacimiento de Jes&#250;s&#151;, 
          la Iglesia no sabe contener su entusiasmo y prorrumpe en exclamaciones 
          llenas de maravilla: Oh Sabidur&#237;a del Alt&#237;simo, &#161;ven 
          a ense&#241;arnos el camino de la vida!, reza la liturgia el 17 de 
          diciembre, en la primera de las grandes ferias que desembocan en la 
          Navidad. Oh ra&#237;z de Jes&#233;, &#161;ven a librarnos y no 
          tardes! Y m&#225;s adelante, con insistencia: Oh llave de David, &#161;ven 
          a liberar a los que yacen oprimidos por las tinieblas del mal! &#161;Ven 
          a salvar al hombre, que modelaste del barro de la tierra! (cfr. Misal 
          Romano, Aclamaciones antes del Evangelio, en las ferias del 17 al 24 
          de diciembre).</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hijas e hijos m&#237;os, 
          hagamos totalmente nuestras estas apremiantes llamadas que la Iglesia 
          nos dirige. Dispongamos el coraz&#243;n ya desde estos primeros d&#237;as 
          de Adviento; prepar&#233;moslo para que el Se&#241;or lo encuentre 
          lo m&#225;s limpio posible y para que pueda poner en nosotros, con 
          complacencia, su morada. Conocemos de sobra que ninguno de nosotros 
          es digno de recibirle; pero &#201;l, lleno de misericordia, toma la 
          iniciativa: sale a nuestro encuentro y nos otorga la gracia. Cada ma&#241;ana 
          viene a nosotros en la Eucarist&#237;a. La preparaci&#243;n cuidadosa 
          de ese momento cotidiano ser&#225; el mejor modo de disponernos para 
          su venida espiritual en la Navidad. Ruego al Cielo que percib&#225;is 
          con toda su hondura aquel grito: &#161;trat&#225;dmelo bien! (cfr. 
          San Josemar&#237;a, Camino, n. 531), que vemos hecho realidad, con 
          plenitud, en el comportamiento de Mar&#237;a y de Jos&#233;.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Deteng&#225;monos 
          un momento a reflexionar, con palabras de Benedicto XVI, que la liturgia 
          no usa el pasado &#151;Dios ha venido&#151; ni el futuro &#151;Dios 
          vendr&#225;&#151;, sino el presente: "Dios viene". Como 
          podemos comprobar, se trata de un presente continuo, es decir, de una 
          acci&#243;n que se realiza siempre: est&#225; ocurriendo, ocurre 
          ahora y ocurrir&#225; tambi&#233;n en el futuro. En todo momento 
          "Dios viene".</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El verbo "venir" 
          se presenta como un verbo "teol&#243;gico", incluso "teologal", 
          porque dice algo que ata&#241;e a la naturaleza misma de Dios. Por 
          tanto, anunciar que "Dios viene" significa anunciar simplemente 
          a Dios mismo, a trav&#233;s de uno de sus rasgos esenciales y caracter&#237;sticos: 
          es el Dios-que-viene.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Adviento invita 
          a los creyentes a tomar conciencia de esta verdad y a actuar coherentemente. 
          Resuena como un llamamiento saludable que se repite con el paso de los 
          d&#237;as, de las semanas, de los meses: Despierta. Recuerda que Dios 
          viene. No ayer, no ma&#241;ana, sino hoy, ahora. El &#250;nico verdadero 
          Dios, "el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob" no es un Dios 
          que est&#225; en el cielo, desinteres&#225;ndose de nosotros y de 
          nuestra historia, sino que es el Dios-que-viene.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Es un Padre que 
          nunca deja de pensar en nosotros y, respetando totalmente nuestra libertad, 
          desea encontrarse con nosotros y visitarnos; quiere venir, vivir en 
          medio de nosotros, permanecer en nosotros. Viene porque desea liberarnos 
          del mal y de la muerte, de todo lo que impide nuestra verdadera felicidad. 
          Dios viene a salvarnos (Benedicto XVI, Homil&#237;a en las Primeras 
          V&#237;speras del Domingo I de Adviento, 2-XII-2006).</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Adviento trae 
          consigo una llamada a tener muy presente que Dominus prope (Liturgia 
          de las Horas, segundas V&#237;speras del Domingo I de Adviento, Lectura 
          Breve: Flp 4, 5), que el Se&#241;or est&#225; cerca. A m&#237; 
          me impresiona cada a&#241;o este grito de la liturgia, que podemos 
          interpretar en muchos sentidos, adaptando esas palabras a las necesidades 
          espirituales de cada uno. Recordemos m&#225;s esta realidad gozosa, 
          con m&#225;s hondura a&#250;n, cuando el seguimiento de Cristo nos 
          parezca arduo, exigente, con el convencimiento de que esa resistencia 
          nuestra se deshar&#225; si damos paso a que esa cercan&#237;a se 
          convierta en intimidad.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<i>Dominus 
          prope</i>, entre otras cosas, porque se halla en el centro de nuestra 
          alma en gracia; tan cerca, tan cerca, que no puede estarlo m&#225;s. 
          Quiere morar con nosotros, dentro de nosotros.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Podemos pensar 
          tambi&#233;n en el Dominus prope, porque se acerca la conmemoraci&#243;n 
          de ese momento sublime en que el Todopoderoso, el Omnipotente, no necesitando 
          de nada, ha querido demostrar &#151;al llegar la plenitud de los tiempos&#151; 
          que tiene sus complacencias puestas en las criaturas, en cada uno de 
          nosotros: delici&#230; me&#230; esse cum filiis hominum (Prv 8, 31), 
          mi delicia es estar con los hijos de los hombres.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Dominus prope 
          nos sirve tambi&#233;n para reforzar la llamada al apostolado. Empe&#241;&#233;monos 
          m&#225;s, a diario, en transmitir a nuestro alrededor, sin respetos 
          humanos, que Dios est&#225; muy cerca y llama a las puertas del alma: 
          &#161;&#225;breme, hermana m&#237;a, amada m&#237;a, mi paloma, 
          mi preciosa! (Ct 5, 2), nos dice a todos, como a la Esposa del Cantar 
          de los Cantares. Hay que franquearle inmediatamente la entrada en el 
          coraz&#243;n, no permitir que pase de largo: no sea que suceda como 
          a la Esposa del Cantar, por su tardanza en responder: abr&#237; a 
          mi amado, pero mi amado ya no estaba, se hab&#237;a marchado (ibid., 
          6).</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Decid&#225;monos 
          nuevamente a prepararnos muy bien para la Navidad. Estamos en la primera 
          semana del Adviento: &#191;con qu&#233; frecuencia hemos repetido 
          ya: veni, Domine Iesu (Ap 22, 20), ven, Se&#241;or Jes&#250;s? &#191;En 
          cu&#225;ntas ocasiones hemos considerado esa frase de la Escritura, 
          que en estos d&#237;as descubrimos con un sentido m&#225;s pleno: 
          rorate c&#230;li (Is 45, 8), que se abran los cielos y las nubes lluevan 
          al Justo? &#161;Que se abra la tierra!, podemos a&#241;adir. Los 
          cielos se han abierto y se abren constantemente, porque el Se&#241;or 
          nos sigue a toda hora; pero hemos de decidirnos a rasgar nuestros corazones, 
          nuestra tierra, para que se empape de esta lluvia divina, la gracia, 
          que quiere sanarnos, santificarnos y hacernos eficaces.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El tiempo de Adviento 
          significa tiempo de esperanza. Precisamente ayer, 30 de noviembre, el 
          Santo Padre ha publicado su segunda enc&#237;clica, que lleva por 
          t&#237;tulo Spe salvi: hemos sido salvados en la esperanza. Su lectura 
          y meditaci&#243;n a lo largo de estas semanas, nos ayudar&#225; 
          a vivir con m&#225;s hondura la Navidad".</font></p>
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-09T10:11:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Adviento, tiempo para redescubrir la esperanza. Benedicto XVI</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/09/adviento-tiempo-para-redescubrir-la-es.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<table width="100&#37;" cellspacing="0" cellpadding="3" border="0">
<tbody>
<tr>
<td>
<div align="center"><font size="6"><b><font size="6"><b><font face="Times New Roman, Times, serif" color="#0000ff"><img width="157" height="187" src="http://www.fluvium.org/imagenes/B16-Bend50.jpg" alt="" /></font></b></font></b></font>
            
             
               
                <font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="6"><font size="6"><font color="#0000ff"><b>Adviento, 
                  tiempo para redescubrir la</b></font></font></font></font></font><font face="Times New Roman, Times, serif"><font face="Times New Roman, Times, serif"><font size="6"><font size="6"><font color="#0000ff"><b> esperanza</b></font></font></font></font></font></div>
              </td>
            </tr>
            
<tr> 
              
<td> 
                
<div align="center"><font size="4"><font size="4"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif"><font size="4"><font size="4"><font color="#0000af">P</font><font color="#0000af">alabras 
                  que pronunci&#243; Benedicto XVI el domingo antes y despu&#233;s 
                  de rezar la oraci&#243;n mariana del &#171;&#193;ngelus&#187;: 
                  presenta la enc&#237;clica &#171;Spe salvi&#187;.</font></font></font></font></font></font></font></font></font></div>
              </td>
            </tr>
            
<tr> 
              
<td> 
                
              <br /></td>
            </tr>
            
<tr> 
              
<td> 
                
<div align="right"><font color="#0000af"><font color="#0000af"><font color="#0000af"><font size="3">Ciudad 
                  del Vaticano, 2 diciembre de 2007.</font></font></font></font></div></td></tr></tbody></table>
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">Queridos hermanos 
          y hermanas:</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con este primer 
          domingo de Adviento comienza un nuevo a&#241;o lit&#250;rgico: el 
          Pueblo de Dios se vuelve a poner en camino para vivir el misterio de 
          Cristo en la historia. Cristo es el mismo de ayer, de hoy de siempre 
          (Cf. Hebreos 13, 8); la historia sin embargo cambia y necesita ser constantemente 
          evangelizada; necesita ser renovada en su interior y la &amp;uacut! 
          e;nica verdadera novedad es Cristo: &#201;l es su pleno cumplimiento, 
          el futuro luminoso del hombre y del mundo. Resucitado de entre los muertos, 
          Jes&#250;s es el Se&#241;or a quien Dios someter&#225; todos los 
          enemigos, incluida la misma muerte (Cf. 1 Corintios 15, 25-28). El Adviento 
          es, por tanto, el tiempo propicio para despertar en nuestros corazones 
          la espera de &#171;Aquel que es, que era y que va a venir&#187; (Apocalipsis 
          1, 8). El Hijo de Dios ya vino a Bel&#233;n hace veinte siglos, viene 
          en cada momento al alma y a la comunidad que est&#225;n dispuestos 
          a recibirlo, vendr&#225; de nuevo al final de los tiempos para &#171;juzgar 
          a vivos y muertos&#187;. Por este motivo, el creyente siempre est&#225; 
          vigilando, animado por la &#237;ntima esperanza de encontrar al Se&#241;or, 
          como dice el Salmo: &#171;Espero en el Se&#241;or, mi alma espera 
          en su palabra; mi alma aguarda al Se&#241;or m&#225;s que los centinelas 
          la aurora&#187; (Salmo 129 [130], 5-6).</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Este domingo es, 
          por tanto, un d&#237;a sumamente indicado para ofrecer a toda la Iglesia 
          y a todos los hombres de buena voluntad mi segunda enc&#237;clica, 
          que he querido dedicar precisamente al tema de la esperanza cristiana. 
          Se titula &#171;Spe salvi&#187;, pues comienza con la expresi&#243;n 
          de san Pablo: &#171;Spe salvi facti sumus &#150; en esperanza fuimos 
          salvados&#187; (Romanos 8,24). En &#233;ste, al igual que en otros 
          pasajes del Nuevo Testamento, la palabra &#171;esperanza&#187; est&#225; 
          &#237;ntimamente unida a la palabra &#171;fe&#187;. Es un don que 
          cambia la vida de quien lo recibe, como demuestra la experiencia de 
          muchos santos y santas. &#191;En qu&#233; consiste esta esperanza 
          tan grande y tan &#171;confiable&#187; que nos permite decir que en 
          ella est&#225; nuestra &#171;salvaci&#243;n&#187;? En definitiva, 
          consiste en el conocimiento de Dios, en el descubrimiento d! e su coraz&#243;n 
          de Padre bueno y misericordioso. Jes&#250;s, con su muerte en la cruz 
          y con su resurrecci&#243;n, nos ha revelado su rostro, el rostro de 
          un Dios tan grande en el amor que nos ha dado una esperanza inquebrantable, 
          que ni siquiera la muerte puede resquebrajar, pues la vida de quien 
          conf&#237;a en este Padre se abre a la perspectiva de la felicidad 
          eterna. </font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El desarrollo de 
          la ciencia moderna ha confinado cada vez m&#225;s la fe y la esperanza 
          a la esfera privada e individual de manera que aparece de forma evidente 
          y en ocasiones dram&#225;tica, que el hombre y el mundo tienen necesidad 
          de Dios --&#161;del verdadero Dios!--, pues de lo contrario quedar&#237;an 
          privados de esperanza. La ciencia sin duda contribuye al bien de la 
          humanidad, pero no es capaz de redimirla. El hombre es redimido por 
          el amor, que hace que la vida personal y social se convierta en buena 
          y hermosa. Por este motivo la gran esperanza, la que es plena y definitiva, 
          est&#225; garantizada por Dios, que en Jes&#250;s nos ha visitado 
          y nos ha donado la vida, y en &#201;l volver&#225; al final de los 
          tiempos. Es en Cristo que esperamos, &#161;es &#201;l a quien esperamos!</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Con Mar&#237;a, 
          su Madre, la Iglesia sale al encuentro del Esposo: lo hace con las obras 
          de caridad, pues la esperanza, como la fe, se demuestra con el amor.</font></p>
        
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Buen Adviento a 
          todos.</font></p>
<p><a target="_blank" href="http://www.fluvium.org/textos/lectura/lectura1447.htm">De Fluvium</a></p>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-12-09T10:08:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>Segundo Domingo de Adviento. Rectitud de intenci&#243;n.</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/09/segundo-Domingo-de-Adviento-Rectitud-d.html</link>
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 <description>
 <![CDATA[
<p align="center"><font size="+2" face="Times New Roman, Times, serif" color="#af0000"><b>D&#237;a              9 II Domingo de Adviento</b></font></p> 
<p align="center"><br /></p> 
<p align="center"><a href="http://www.fluvium.org/textos/pedicacion/071209.htm" target="_blank">Fluvium</a>          </p>                   
<table cellpadding="9" border="0">         
<tbody>  
<tr>            
<td width="700"><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif" color="#ad0000">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Evangelio:            Mt 3, 1-12 <font color="#0000af">En aquellos d&#237;as apareci&#243;            Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea y diciendo:<br />           &nbsp;<img vspace="10" hspace="10" align="left" src="http://www.fluvium.org/imagenes/BautisPredc.jpg" alt="" style="width: 334px; height: 272px;" />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;            &#151;Convert&#237;os, porque est&#225; al llegar el Reino de los            Cielos.<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#201;ste es aquel            de quien habl&#243; el profeta Isa&#237;as diciendo:<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Voz del que clama en            el desierto:<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#171;Preparad el            camino del Se&#241;or,<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; haced rectas sus sendas&#187;.<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llevaba Juan una vestidura            de pelo de camello con un ce&#241;idor de cuero a la cintura, y su            comida eran langostas y miel silvestre.<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces acud&#237;a            a &#233;l Jerusal&#233;n, toda Judea y toda la comarca del Jord&#225;n,            y eran bautizados por &#233;l en el r&#237;o Jord&#225;n, confesando            sus pecados. Al ver que ven&#237;an a su bautismo muchos fariseos            y saduceos, les dijo:<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#151;Raza de v&#237;boras,            &#191;qui&#233;n os ense&#241;&#243; a huir de la ira que va            a venir? Dad, por tanto, un fruto digno de penitencia, y no os justifiqu&#233;is            interiormente pensando: &#171;Tenemos por padre a Abrah&#225;n&#187;.            Porque os aseguro que Dios puede hacer surgir de estas piedras hijos            de Abrah&#225;n. Ya est&#225; el hacha puesta junto a la ra&#237;z            de los &#225;rboles. Por tanto, todo &#225;rbol que no da buen fruto            se corta y se arroja al fuego.<br />           &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#187;Yo os bautizo            con agua para la conversi&#243;n, pero el que viene despu&#233;s            de m&#237; es m&#225;s poderoso que yo, a quien no soy digno de            llevarle las sandalias. &#201;l os bautizar&#225; en el Esp&#237;ritu            Santo y en fuego. &#201;l tiene en su mano el bieldo y limpiar&#225;            su era, y recoger&#225; su trigo en el granero; en cambio, quemar&#225;            la paja con un fuego que no se apaga.</font></font></td>       </tr>     </tbody></table>                                    
<p align="center"><font size="+2" face="Times New Roman, Times, serif" color="#af0000"><b>Rectitud              de intenci&#243;n</b></font></p>  
<p style="text-align: left;"><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;Vamos              avanzando en el Adviento, y en este segundo domingo nos propone la              Iglesia la ense&#241;anza de Jes&#250;s a un grupo integrado en              su mayor parte por fariseos y saduceos, que se ten&#237;an por cumplidores              habituales de la ley, aunque seg&#250;n interpretaciones distintas.              El Se&#241;or critica su conducta, que paree&#237;a ya consolidada,              y el reproche puede ser de actualidad y dirigido a un grupo como el              que nosotros formamos. Nosotros tambi&#233;n podr&#237;amos decir              que ya somos cristianos, que ya rezamos, que cumplimos con lo prescrito...              &#150;tantas cosas m&#225;s podr&#237;amos decir para justificarnos&#150;,              tratando de mostrar que, por nuestra condici&#243;n, ya hacemos              lo suficiente para ser considerados buenos.<br />             <br />             &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este Adviento,              tiempo de preparaci&#243;n personal porque viene Dios &#150;en cierto              sentido&#150; m&#225;s especialmente, procuramos examinar nuestra              vida, no sea que necesite ser de alg&#250;n modo corregida aunque              tengamos habitualmente la impresi&#243;n de ser buenos, de haber              sido &#150;de siempre&#150; buenos cristianos. Esa impresi&#243;n              ten&#237;an los fariseos y los saduceos: que, por el hecho de ser              los oficialmente cumplidores de la ley, pensaban que ya no deb&#237;an              preocuparse m&#225;s. Su seguridad se apoyaba, como la de algunos              hoy d&#237;a, en pertenecer a una clase posiblemente heredada y,              por tanto, sin m&#233;rito alguno de su parte o quiz&#225;s con              el exclusivo m&#233;rito de mantener unas pr&#225;cticas religiosas              bastante rutinarias.<br />             <br />             &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <font color="#0000af">Os              aseguro que Dios puede, aun de estas piedras, suscitar hijos de Abrah&#225;n</font>,              les reprocha el Bautista. Les viene a decir que la condici&#243;n              inicial en la vida espiritual no nos basta, la tenemos por providencia              de Dios y punto de partida para lo que se espera de cada uno, para              lo que pide Dios de nosotros. Con raz&#243;n, pues, castigar&#225;              el Se&#241;or a los que sin raz&#243;n se tranquilizan al pensar,              satisfechos, en una bondad &#150;la suya&#150; heredada o vivida casi              s&#243;lo por la fuerza de la costumbre.<br />             <br />             &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No queramos nosotros              sentirnos satisfechos ning&#250;n d&#237;a, como si ya hubi&#233;ramos              cumplido con Dios o como si, por la educaci&#243;n cristiana recibida              y pac&#237;ficamente asimilada, poco m&#225;s debi&#233;ramos              hacer y exigirnos, aparte de lo que ya vamos haciendo hoy, con poco              esfuerzo por nuestra parte. Espera el Se&#241;or de cada uno amor,              decisiones personales aut&#233;nticas en su servicio, manifestadas,              por tanto, en obras. Y que donde no llegaron nuestras obras, llegue              el arrepentimiento con dolor, porque no supimos querer al Se&#241;or              como &#201;l espera. Deber&#225; ser &#233;se el momento de              un renovado prop&#243;sito, fruto de la contrici&#243;n.<br />             <br />             &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Suavemente movidos              por la Gracia y con la luz clara de estas palabras del Se&#241;or,              podemos decidirnos a rectificar lo que sea necesario, para que la              venida de Dios a los hombres en la pr&#243;xima Navidad nos encuentre              bien dispuestos. Acogeremos as&#237; con m&#225;s provecho, gozosos,              el tesoro de su misericordia y amor. Ser&#225; entonces el momento              de responder serena y sencillamente a los que nos pregunten, que el              origen de la verdadera alegr&#237;a &#150;de la felicidad&#150;              no puede ser otro que una efectiva uni&#243;n con Dios; que la fatiga              y hasta el dolor, precio humano de esa uni&#243;n, se tienen por              bien pagados; y que es nuestro mismo Se&#241;or quien, en su misericordia,              nos da las fuerzas para poder y superar la flaqueza que nos detiene.<br />             <br />             &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No olvidemos, en              todo caso, las palabras amenazantes de Juan, aunque sea preferible              actuar por razones positivas: <font color="#0000af">el hacha est&#225;              ya puesta a la ra&#237;z de los &#225;rboles, y todo &#225;rbol              que no d&#233; buen fruto ser&#225; cortado y arrojado al fuego.</font>              Espera Nuestro Dios que le acojamos cargados de futos, habiendo hecho              rendir, para &#201;l, las buenas cualidades que nos ha otorgado.              &#191;Qu&#233; hago con mi tiempo, con mi imaginaci&#243;n,              con mi esfuerzo? Puedo y debo ocuparlos en Dios, aun a costa de renunciar              a ser personalmente el protagonista de la historia de mi vida. Necesito              servir al desarrollo en m&#237; del plan trazado por el Creador              <font color="#0000af">desde antes de la constituci&#243;n del mundo</font>,              seg&#250;n la expresi&#243;n de san Pablo.<br />             <br />             &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este tiempo de              Adviento, cuenta Dios con mi espera ilusionada, mientras me esmero              en los detalles, quiz&#225; peque&#241;os, con los que puedo mejorar              para acogerle mejor. Cada esfuerzo en esa mejora ser&#225; manifestaci&#243;n              de amor, como el amor de Mar&#237;a cuando dispon&#237;a lo necesario              antes del nacimiento de Jes&#250;s.</font>          </p>
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 <dc:date>2007-12-09T10:01:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
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<item>
 <title>El Papa se prepara para la Navidad participando en la primera meditaci&#243;n del Adviento</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/08/el-Papa-se-prepara-para-la-Navidad-par.html</link>
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 <![CDATA[
<a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=19397" style="color: rgb(38, 84, 158); text-decoration: none;">El Papa se prepara para la Navidad participando en la primera meditaci&#243;n del Adviento</a><br /><br />
VATICANO, 07 Dic. 07 (<a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://www.aciprensa.com/" style="color: rgb(38, 84, 158); text-decoration: none;">ACI</a>).-El
Papa Benedicto XVI asisti&#243; hoy al primer serm&#243;n de Adviento dirigido,
como es tradicional, por el P. Raniero Cantalamessa, O.F.M.Cap.,
predicador de la Casa Pontificia.<br /><br />
La primera meditaci&#243;n tuvo lugar, informa la Oficina de Informaci&#243;n de
la Santa Sede, esta ma&#241;ana en la Capilla Redemptoris Mater, en el
Vaticano.<br /><br />
El tema de las meditaciones de este a&#241;o est&#225; tomado del vers&#237;culo de la Carta a los Hebreos (1,2): "<b>Nos ha hablado por medio de su Hijo</b>", inform&#243; la Sala Stampa.&nbsp;<br /><br />
A los meditaciones est&#225;n invitados <b>cardenales, arzobispos, obispos y prelados de la Curia Romana</b>, del Vicariato de Roma, as&#237; como los superiores generales de las Ordenes que forman parte de la Capilla Pontificia.<br /><br />
Los restantes sermones que preceden al tiempo de Navidad tendr&#225;n lugar los viernes 14 y 21 de diciembre.
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-08T15:51:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
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<item>
 <title>La Navidad es nacimiento de Cristo y no af&#225;n de consumo, recuerda Arzobispo mexicano</title>
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 <![CDATA[
<a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=19383" style="color: rgb(38, 84, 158); text-decoration: none;">La Navidad es nacimiento de Cristo y no af&#225;n de consumo, recuerda Arzobispo mexicano</a><br /><br />
M&#201;XICO D.F., 06 Dic. 07 (<a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://www.aciprensa.com/" style="color: rgb(38, 84, 158); text-decoration: none;">
<script>&lt;!--
D(["mb","ACI\u003c/a\&gt;).-El Arzobispo de Le&#243;n, Mons. Jos&#233; Guadalupe Mart&#237;n R&#225;bago, record&#243; a los feligreses que la Navidad celebra el nacimiento de Jes&#250;s, por lo que les pidi&#243; no caer en el consumismo que se alienta en estos d&#237;as, sino m&#225;s bien vivir como es debido el Adviento \u003cb\&gt;para estar llenos de alegr&#237;a y esperanza\u003c/b\&gt;.\u003cbr\&gt;\n\u003cbr\&gt;\nEn su mensaje de Adviento, el Prelado tambi&#233;n critic&#243; a quienes aprovechan esta fecha &amp;quot;para difundir alguna noticia, novela o pel&#237;cula con la finalidad de despertar dudas en lo relativo a las verdades de nuestra fe que celebramos en estas festividades&amp;quot;.\u003cbr\&gt;\n\u003cbr\&gt;\nAsimismo, advirti&#243; que aquellos que niegan a Dios con palabras o actos, lo &#250;nico que logran &amp;quot;es \u003cb\&gt;empantanarse en su soberbia y ego&#237;smo\u003c/b\&gt; destruy&#233;ndose a s&#237; mismo, viviendo indiferente ante las necesidades de los dem&#225;s, si no es que descargando sobre ellos su odio y su rencor, llegando a ser verdad aquello de que &amp;#39;homo homini lupus&amp;#39; el hombre es un lobo para el hombre&amp;quot;.\u003cbr\&gt;\n\u003cbr\&gt;\nPor ello, alent&#243; a los feligreses a recurrir constantemente a la oraci&#243;n para evitar que el coraz&#243;n del hombre se pervierta o quede ciego por su ego&#237;smo, porque contradictoriamente, mientras por un lado se proclama la dignidad de la persona, &amp;quot;al mismo tiempo atenta contra su vida que es el primero de sus derechos inalienables&amp;quot;.\u003cbr\&gt;\n\u003cbr\&gt;\nEn ese sentido, exhort&#243; a la comunidad entera a pronunciarse, &amp;quot;siempre y p&#250;blicamente, a favor de la vida, y no se haga c&#243;mplice con su silencio, sin protestar y sin oponerse rotundamente por medios leg&#237;timos, cuando se pretenda legislar en contra de ella&amp;quot;, \u003cb\&gt;con proyectos que quieren imponer el aborto o la eutanasia\u003c/b\&gt;.\u003cbr\&gt;\n\u003cbr\&gt;\nAdviento, reafirm&#243;, es esforzarse juntos para que la fraternidad, la justicia, la solidaridad, el amor y la paz, no sean palabras bonitas, sino realidades para las familias.\u003cbr\&gt;\n\u003cbr\&gt;\n\n\u003cdiv style\u003d\"padding-right:0px;padding-left:0px;float:none;margin-bottom:5px;margin-left:5px;margin-right:5px\" align\u003d\"left\"\&gt;\u003ca style\u003d\"font-size:11px;color:#26549e;font-family:Verdana;text-decoration:none\" href\u003d\"#116b54308f8a05f4_top\"\&gt;",1]
);
//--&gt;</script>ACI</a>).-El
Arzobispo de Le&#243;n, Mons. Jos&#233; Guadalupe Mart&#237;n R&#225;bago, record&#243; a los
feligreses que la Navidad celebra el nacimiento de Jes&#250;s, por lo que
les pidi&#243; no caer en el consumismo que se alienta en estos d&#237;as, sino
m&#225;s bien vivir como es debido el Adviento <b>para estar llenos de alegr&#237;a y esperanza</b>.<br /><br />
En su mensaje de Adviento, el Prelado tambi&#233;n critic&#243; a quienes
aprovechan esta fecha "para difundir alguna noticia, novela o pel&#237;cula
con la finalidad de despertar dudas en lo relativo a las verdades de
nuestra fe que celebramos en estas festividades".<br /><br />
Asimismo, advirti&#243; que aquellos que niegan a Dios con palabras o actos, lo &#250;nico que logran "es <b>empantanarse en su soberbia y ego&#237;smo</b>
destruy&#233;ndose a s&#237; mismo, viviendo indiferente ante las necesidades de
los dem&#225;s, si no es que descargando sobre ellos su odio y su rencor,
llegando a ser verdad aquello de que 'homo homini lupus' el hombre es
un lobo para el hombre".<br /><br />
Por ello, alent&#243; a los feligreses a recurrir constantemente a la
oraci&#243;n para evitar que el coraz&#243;n del hombre se pervierta o quede
ciego por su ego&#237;smo, porque contradictoriamente, mientras por un lado
se proclama la dignidad de la persona, "al mismo tiempo atenta contra
su vida que es el primero de sus derechos inalienables".<br /><br />
En ese sentido, exhort&#243; a la comunidad entera a pronunciarse, "siempre
y p&#250;blicamente, a favor de la vida, y no se haga c&#243;mplice con su
silencio, sin protestar y sin oponerse rotundamente por medios
leg&#237;timos, cuando se pretenda legislar en contra de ella", <b>con proyectos que quieren imponer el aborto o la eutanasia</b>.<br /><br />
Adviento, reafirm&#243;, es esforzarse juntos para que la fraternidad, la
justicia, la solidaridad, el amor y la paz, no sean palabras bonitas,
sino realidades para las familias.
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-08T15:50:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
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 <title>Corona de Adviento</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/02/corona-de-Adviento.html</link>
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 <![CDATA[
Una preparaci&#243;n de la Navidad, una especie de industria humana, es la Corona de Adviento.<br /><br />Lo m&#225;s sencillo es una corona de hojas de abeto, con cuatro velas. Algunos encienden cada domingo de Adviento una, dos, tres y cuatro... adem&#225;s de alg&#250;n d&#237;a de especial celebraci&#243;n.<br /><br />Es un recordatorio dom&#233;stico de la fiesta que est&#225; por venir. &#201;l, Jes&#250;s Ni&#241;o, es la Luz del mundo, al ver las velas encendidas recordamos al que ha de venir y saboreamos el ambiente de fiesta futuro. Tambi&#233;n podemos pensar que nuestra vida se debe consumir en el amor a Dios.<br /><br />Es el Adviento una preparaci&#243;n alegre, pero preparaci&#243;n, purificaci&#243;n para que cuando llame a la puerta y entre, el Ni&#241;o Jes&#250;s encuentre una posada bien preparada.<br /><br />frid.<br /><font size="6"><br /><a target="_blank" href="http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1816">Una ayuda de catholic.net</a></font><br /><br />
<table width="100&#37;" cellspacing="0" cellpadding="0" border="0">
<tbody>
<tr>
<td class="destacado"><span class="grisMedio">Autor: .</span> 
      <span class="grisMedio"> | Fuente: Catholic.net</span> 
      <br />
      <font size="4"><b>La Corona de Adviento</b></font></td>
  </tr>
  
<tr> 
    
<td class="corto">La corona o guirnalda de Adviento es el primer anuncio de Navidad</td>
  </tr>
  
<tr> 
    
<td>&nbsp;</td>
  </tr>
  
<tr> 
    
<td class="destacado"> 
      
<table width="100&#37;" cellspacing="0" cellpadding="3" border="0">
        
<tbody>
<tr> 
          
<td class="b_art"> 
            
<div align="justify"> <span class="destacado"> 

<table width="150" height="110" align="left">
<tbody>
<tr>
<td align="center"><img vspace="0" hspace="7" border="0" alt="La Corona de Adviento" src="http://es.catholic.net/catholic_db/imagenes_db/celebraciones/adviento-corona.jpg" /></td></tr>
<tr>
<td align="center"><font size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#002b54">La Corona de Adviento</font></td></tr></tbody></table>
La corona o guirnalda de<a target="_blank" href="http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1199"> Adviento </a> es 
el primer anuncio de Navidad.<br /><br />La palabra ADVIENTO es de origen 
lat&#237;n y quiere decir VENIDA. Es el tiempo en que 
los cristianos nos preparamos para la venida de Jesucristo. El 
tiempo de adviento abarca cuatro semanas antes de Navidad. <br /><br />Una 
costumbre significativa y de gran ayuda para vivir este tiempo 
es La corona o guirnalda de Adviento, es el primer 
anuncio de Navidad. <br /><br /><b>Origen: </b><br /><br />La corona de adviento encuentra sus 
ra&#237;ces en las costumbres pre-cristianas de los germanos (Alemania). Durante 
el fr&#237;o y la oscuridad de diciembre, colectaban coronas de 
ramas verdes y encend&#237;an fuegos como se&#241;al de esperanza en 
la venida de la primavera. Pero la corona de adviento 
no representa una concesi&#243;n al paganismo sino, al contrario, es 
un ejemplo de la cristianizaci&#243;n de la cultura. Lo viejo 
ahora toma un nuevo y pleno contenido en Cristo. El 
vino para hacer todas las cosas nuevas.<br /><br /><b>Nueva realidad:</b><br /><br /> Los cristianos 
supieron apreciar la ense&#241;anza de Jes&#250;s: Juan 8,12: &#171;Yo soy 
la luz del mundo; el que me siga no caminar&#225; 
en la oscuridad, sino que tendr&#225; la luz de la 
vida.&#187;. La luz que prendemos en la oscuridad del invierno 
nos recuerda a Cristo que vence la oscuridad. Nosotros, unidos 
a Jes&#250;s, tambi&#233;n somos luz: Mateo 5,14 &#171;Vosotros sois la 
luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en 
la cima de un monte."<br /><br />En el siglo XVI cat&#243;licos y 
protestantes alemanes utilizaban este s&#237;mbolo para celebrar el adviento: Aquellas 
costumbres primitivas conten&#237;an una semilla de verdad que ahora pod&#237;a 
expresar la verdad suprema: Jes&#250;s es la luz que ha 
venido, que est&#225; con nosotros y que vendr&#225; con gloria. 
Las velas anticipan la venida de la luz en la 
Navidad: Jesucristo.<br /><br />La corona de adviento se hace con follaje verde 
sobre el que se insertan cuatro velas. Tres velas son 
violeta, una es rosa. El primer domingo de adviento encendemos 
la primera vela y cada domingo de adviento encendemos una 
vela mas hasta llegar a la Navidad. La vela rosa 
corresponde al tercer domingo y representa el gozo. Mientras se 
encienden las velas se hace una oraci&#243;n, utilizando alg&#250;n pasaje 
de la Biblia y se entonan cantos. Esto lo hacemos 
en las misas de adviento y tambi&#233;n es recomendable hacerlo 
en casa, por ejemplo antes o despu&#233;s de la cena. 
Si no hay velas de esos colores aun se puede 
hacer la corona ya que lo mas importante es el 
significado: la luz que aumenta con la proximidad del nacimiento 
de Jes&#250;s quien es la Luz del Mundo. La corona 
se puede llevar a la iglesia para ser bendecida por 
el sacerdote.<br /><br /><b>La corona de adviento encierra varios simbolismos:</b><br /><br /><b>La forma circular:</b> 
El c&#237;rculo no tiene principio ni fin. Es se&#241;al del 
amor de Dios que es eterno, sin principio y sin 
fin, y tambi&#233;n de nuestro amor a Dios y al 
pr&#243;jimo que nunca debe de terminar.<br /><br /><b>Las ramas verdes:</b> Verde es 
el color de esperanza y vida. Dios quiere que esperemos 
su gracia, el perd&#243;n de los pecados y la gloria 
eterna al final de nuestras vidas. El anhelo m&#225;s importante 
en nuestras vidas debe ser llegar a una uni&#243;n m&#225;s 
estrecha con Dios, nuestro Padre.<br /><br /><b>Las cuatro velas:</b> Nos hacen pensar 
en la obscuridad provocada por el pecado que ciega al 
hombre y lo aleja de Dios. Despu&#233;s de la primera 
ca&#237;da del hombre, Dios fue dando poco a poco una 
esperanza de salvaci&#243;n que ilumin&#243; todo el universo como las 
velas la corona. As&#237; como las tinieblas se disipan con 
cada vela que encendemos, los siglos se fueron iluminando con 
la cada vez m&#225;s cercana llegada de Cristo a nuestro 
mundo. Son cuatro velas las que se ponen en la 
corona  y se prenden de una en una, durante 
los cuatro domingos de adviento al hacer la oraci&#243;n en 
familia.<br /><br /><b>Las manzanas rojas que adornan la corona:</b> Representan los frutos 
del jard&#237;n del Ed&#233;n con Ad&#225;n y Eva que trajeron 
el pecado al mundo pero recibieron tambi&#233;n la promesa del 
Salvador Universal.<br /><br /><b>El list&#243;n rojo:</b> Representa nuestro amor a Dios y 
el amor de Dios que nos envuelve.<br /><br /><font size="3"><font color="#800000"><b>BENDICI&#211;N DE 
LA CORONA DE ADVIENTO</b></font> </font><br /> <br />En algunas parroquias o colegios 
se hace la bendici&#243;n de las Coronas de Adviento. Si 
no sepuede asistir a estas celebraciones, se puede hacer la 
bendici&#243;n en familia con la siguiente <b>oraci&#243;n:</b><br /><br /><i>Se&#241;or Dios, bendice con 
tu poder <br />nuestra corona de adviento para que, al encenderla, 
despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de 
Cristo practicando las buenas obras, y para que as&#237;, cuando 
&#201;l llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos. <br />Te 
lo pedimos por Cristo nuestro Se&#241;or.</i><br />Todos: <b>Am&#233;n.</b><br /><i>La bendici&#243;n de Dios, 
Padre, Hijo y Esp&#237;ritu Santo descienda sobre esta Corona y 
sobre todos los que con ella queremos preparar la venida 
de Jes&#250;s.</i><br /><br /><br /><font size="3"><font color="#800000"><b>PROPONEMOS ESTE ESQUEMA SENCILLO PARA ORAR AL 
ENCENDER LA VELA DE ADVIENTO<br /><br />PRIMER DOMINGO</b></font><b> </b></font><b><br /><br /><i><br />LLAMADA A LA VIGILANCIA<br />ENTRADA. 
<br /></i></b><br />Se entona alg&#250;n canto. <br />Saludo. <br /><i><b>Gu&#237;a:</b></i> En el nombre del 
Padre y del Hijo y del Esp&#237;ritu Santo.  <br />Acto 
de Contrici&#243;n. <br /><i><b>Gu&#237;a: </b></i>Reconozcamos ante Dios que somos pecadores. <br /><i><b>Todos: 
</b></i>Yo confieso ante Dios todopoderoso...<br /><br /><i><b>LITURGIA DE LA PALABRA.</b></i> Lectura del 
santo evangelio seg&#250;n san Marcos 13,33: <i> &#147;Est&#233;n preparados y 
vigilando, ya que nos saben cual ser&#225; el momento&#148;.</i> Palabra 
del Se&#241;or.  (Breve pausa para meditar) <br />Reflexi&#243;n. <br /><i><b><br />Gu&#237;a:</b></i> Vigilar 
significa estar atentos, salir al encuentro del Se&#241;or, que quiere 
entrar, este a&#241;o m&#225;s que el pasado, en nuestra existencia, 
para darle sentido total y salvarnos.<br /><br /><i><b>ENCENDIDO DE LA VELA.  
Oraci&#243;n. <br /><br />Gu&#237;a:</b></i> Encendemos, Se&#241;or, esta luz, como aquel que enciende 
su l&#225;mpara para salir, en la noche, al encuentro del 
amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento 
queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegr&#237;a. Muchas 
sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.<br /><br />Queremos estar despiertos y 
vigilantes, porque t&#250; traes la luz m&#225;s clara, la paz 
m&#225;s profunda y la alegr&#237;a m&#225;s verdadera.  &#161;Ven, Se&#241;or 
Jes&#250;s!. &#161;Ven, Se&#241;or Jes&#250;s!<br /><br /><i><b>PADRE NUESTRO<br />Guia:</b></i> Unidos en una sola voz 
digamos: Padre Nuestro...   <br /><br /><i><b>CONCLUSION<br /><br />Gu&#237;a:</b></i> Ven, Se&#241;or, haz resplandecer 
tu rostro sobre nosotros.  <br /><b><i>Todos: </i></b> Y seremos salvos. 
Am&#233;n.<br /><br /><b><font size="3"><font color="#800000">SEGUNDO DOMINGO  </font></font><br /><br /><i>ENTRADA. </i></b>Se entona alg&#250;n canto. 
<b><i>Gu&#237;a:</i></b> En el nombre del Padre y del Hijo y 
del Esp&#237;ritu Santo.<br /><br /><b><i>Acto de Contrici&#243;n. <br />Gu&#237;a:</i></b> Reconozcamos ante Dios que 
somos pecadores. <br /><b><i>Todos: </i></b>Yo confieso ante Dios todopoderoso...<br /><br /><b><i>LITURGIA DE LA 
PALABRA.</i></b><br />Lectura de la II carta de San Pedro 3,13-14: <i>&#148;Nosotros 
esperamos seg&#250;n la promesa de Dios cielos nuevos y tierra 
nueva, un mundo en que reinar&#225; la justicia. Por eso, 
queridos hermanos, durante esta espera, esfu&#233;rcense para que Dios los 
halle sin mancha ni culpa, viviendo en paz".</i> Palabra de 
Dios. <br />Breve pausa para meditar<br /><br /><b><i>Reflexi&#243;n<br />Gu&#237;a: </i></b>&#191;Qu&#233; va a cambiar en 
m&#237;, en nosotros en este Adviento? &#191; Se notar&#225; que 
creemos de veras en Cristo?<br /><br /><b><i>ENCENDIDO DE LA VELA. Oraci&#243;n. <br /><br />Gu&#237;a:</i></b> 
Los profetas manten&#237;an encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como 
un s&#237;mbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco est&#225; 
rebrotando se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra 
carne... <br /><br />Que cada uno de nosotros, Se&#241;or, te abra su 
vida para que brotes, para que florezcas, para que nazcas 
y mantengas en nuestro coraz&#243;n encendida la esperanza. &#161;Ven pronto, 
Se&#241;or! &#161;Ven, Salvador! <br /><br /><b><i>PADRE NUESTRO. <br />Gu&#237;a: </i></b>Unidos en una sola 
voz digamos: Padre nuestro... <br /><br /><b><i>CONCLUSION. <br />Gu&#237;a:</i></b> Ven, Se&#241;or, haz resplandecer 
tu rostro sobre nosotros. <br /><b><i>Todos:</i></b> Y seremos salvados. Am&#233;n.<br /><br /><font size="3"><b><font color="#800000">TERCER DOMINGO</font></b></font><b><br /><br />ENTRADA.<br /></b> Se entona alg&#250;n canto. Saludo. <br /><b><i>Gu&#237;a: </i></b>En el 
nombre del Padre y del Hijo Y del Esp&#237;ritu Santo. 
Acto de Contrici&#243;n. <br /><b><i>Gu&#237;a:</i></b> Reconozcamos ante Dios que somos pecadores. 
<br /><b><i>Todos: </i></b>Yo confieso ante Dios todopoderoso...<br /><b><i><br />LITURGIA DE LA PALABRA.</i></b><br />Lectura de 
la Primera carta a los Tesalonicenses 5,23:<i> &#148;Que el propio 
Dios de la paz los santifique, llev&#225;ndolos a la perfecci&#243;n. 
Gu&#225;rdense enteramente, sin mancha, en todo su esp&#237;ritu, su alma 
y su cuerpo, hasta la venida de Cristo Jes&#250;s, nuestro 
Se&#241;or&#148;.</i> Palabra de Dios. <br />Breve pausa para meditar. Reflexi&#243;n.<br /><b><i> <br />Gu&#237;a: 
</i></b>Los hombres de hoy no ver&#225;n en persona a Cristo 
en esta Navidad. Pero s&#237; ver&#225;n a la Iglesia, nos 
ver&#225;n a nosotros. &#191;Habr&#225; m&#225;s luz, m&#225;s amor, m&#225;s esperanza 
reflejada en nuestra vida para que puedan creer en El?<br /><br /><b><i>ENCENDIDO 
DE LA VELA.  Oraci&#243;n.<br /><br />Gu&#237;a:</i></b> En las tinieblas se encendi&#243; 
una luz, en el desierto clam&#243; una voz. Se anuncia 
la buena noticia: &#161;El Se&#241;or va a llegar! &#161;Preparen sus 
caminos, porque ya se acerca! Adornen su alma como una 
novia se engalana el d&#237;a de su boda. &#161;Ya llega 
el mensajero!. Juan Bautista no es la luz, sino el 
que nos anuncia la luz.<br /><br />Cuando encendemos estas tres velas cada 
uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, 
llama para que calientes. &#161;Ven, Se&#241;or, a salvarnos, envu&#233;lvenos en 
tu luz, cali&#233;ntanos en tu amor!<br /><br /><b><i>PADRE NUESTRO. <br />Gu&#237;a:</i></b> Unidos en 
una sola voz digamos: Padre nuestro... <br /><br /><b><i>CONCLUSION. <br />Gu&#237;a: </i></b>Ven, Se&#241;or, 
haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.  <br /><b><i>Todos: </i></b> Y 
seremos salvados. Am&#233;n<br /><br /><font size="3"><b><font color="#800000">CUARTO DOMINGO</font></b></font><br /><br />Todos hacen la se&#241;al de 
la cruz.<br /><b><i>Gu&#237;a:</i></b> "Nuestro auxilio es en el nombre del Se&#241;or"<br /><b><i>Todos:</i></b> 
"Que hizo el cielo y la tierra"<br /><br /><b><i>Liturgia de la Palabra:</i></b><br />Primera 
lectura: Rm 13,13-14 <i> "Conduzc&#225;monos como en pleno d&#237;a, con 
dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria ni 
desenfreno, nada de ri&#241;as ni pendencias. Vestios del Se&#241;or Jesucristo". 
"Palabra de Dios"<br />Todos: "Te alabamos Se&#241;or".</i><br /><br />Segunda lectura: 2 Tes. 1,6-7 
 <i>"Es justo a los ojos de Dios pagar con 
alivio a vosotros, los afligidos, y a nosotros, cuando el 
Se&#241;or Jes&#250;s se revele, viniendo del cielo acompa&#241;ado de sus 
poderosos &#225;ngeles, entre las aclamaciones de sus pueblo santo y 
la admiraci&#243;n de todos los creyentes."  -"Palabra de Dios"</i><br /><b><i>Todos:</i></b> 
"Te alabamos Se&#241;or".<br /><b><i>Gu&#237;a:</i></b> "Ven, Se&#241;or, y no tardes.<br /><b><i>Todos:</i></b> "Perdona los 
pecados de tu pueblo".<br /><br /><b><i>SE ENCIENDEN LAS CUATRO VELAS<br />Gu&#237;a: </i></b>"Bendigamos al 
Se&#241;or"<br />Todos hacen la se&#241;al de la cruz mientras dicen: "Demos 
gracias a Dios".<br /><br />Humildad y gloria<br />El Nacimiento de Jes&#250;s<br /><br /><b><i>Gu&#237;a</i></b>: Lectura del 
Evangelio seg&#250;n San Lucas (2:6-7)<br /><i>"Y sucedi&#243; que, mientras ellos estaban 
all&#237;, se le cumplieron<br />los d&#237;as del alumbramiento, y dio a 
luz a su hijo primog&#233;nito,<br />le envolvi&#243; en pa&#241;ales y le 
acost&#243; en un pesebre, porque no ten&#237;an sitio en el 
alojamiento."<br />"Palabra de Dios"</i><br /><b><i>Todos:</i></b> "Te alabamos Se&#241;or".<br /><br /><b><i>MEDITACION</i></b><br /><br />La Virgen y San Jos&#233;, 
con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la 
prueba. No hay rechazo, ni fr&#237;o, ni oscuridad ni incomodidad 
que les pueda separar del amor de Cristo que nace. 
Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios 
no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque all&#237; estaba 
el amor inmaculado que lo recibe.<br /><br />Nos unimos a La Virgen 
y San Jos&#233; con un sincero deseo de renunciar a 
todo lo que impide que Jes&#250;s nazca en nuestro coraz&#243;n.<br /><br />Tiempo 
de silencio / Tiempo de intercesi&#243;n<br />Padre Nuestro / Ave Mar&#237;a.<br /><br /><b><i>ORACI&#211;N 
FINAL</i></b><br /><br />Derrama Se&#241;or, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio 
del &#225;ngel, hemos conocido la encarnaci&#243;n de tu Hijo, para 
que lleguemos por su pasi&#243;n y su cruz a la 
gloria de la resurrecci&#243;n. Por nuestro Se&#241;or Jesucristo.<br /><br /><b><i>Todos:</i></b> "Am&#233;n"</span></div></td></tr></tbody></table></td></tr></tbody></table><br />
 ]]>
</description>
 <dc:date>2007-12-02T19:19:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
</item>

<item>
 <title>I Domingo de Adviento. Vigilad en paz.</title>
<link>http://navidadaragon.zoomblog.com/archivo/2007/12/02/i-Domingo-de-Adviento-Vigilad-en-paz.html</link>
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 <![CDATA[
<p align="center"><font size="+2" face="Times New Roman, Times, serif" color="#af0000"><b>D&#237;a 
            2 de diciembre</b> </font> 
        </p>
      
    
    
       
         
          
<table cellspacing="0" cellpadding="0" border="0" align="left">
            
<tbody>
<tr> 
              
<td width="258"><font face="Times New Roman, Times, serif"><img width="248" height="380" src="http://www.fluvium.org/imagenes/DiluvioMiguelAnel.jpg" alt="" /></font></td>
            </tr>
          </tbody></table>
          <font face="Times New Roman, Times, serif"><br />
          <br />
          </font> 
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif" color="#ad0000">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Evangelio: 
            Mt 24, 37-44 </font><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif" color="#0000af">Lo 
            mismo que en los d&#237;as de No&#233;, as&#237; ser&#225; 
            la venida del Hijo del Hombre. Pues, como en los d&#237;as que precedieron 
            al diluvio com&#237;an y beb&#237;an, tomaban mujer o marido hasta 
            el d&#237;a mismo en que entr&#243; No&#233; en el arca, y no 
            se dieron cuenta sino cuando lleg&#243; el diluvio y los arrebat&#243; 
            a todos, as&#237; ser&#225; tambi&#233;n la venida del Hijo 
            del Hombre. Entonces estar&#225;n dos en el campo: uno ser&#225; 
            tomado y el otro dejado. Dos mujeres estar&#225;n moliendo en el 
            molino: una ser&#225; tomada y la otra dejada.<br />
            &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#187;Por eso: velad, 
            porque no sab&#233;is en qu&#233; d&#237;a vendr&#225; vuestro 
            Se&#241;or. Sabed esto: si el due&#241;o de la casa supiera a 
            qu&#233; hora de la noche va a llegar el ladr&#243;n, estar&#237;a 
            ciertamente velando y no dejar&#237;a que se horadase su casa. Por 
            tanto, estad tambi&#233;n vosotros preparados, porque a la hora 
            que menos pens&#233;is vendr&#225; el Hijo del Hombre.</font></p>
<p><a target="_blank" href="http://www.fluvium.org/textos/pedicacion/071202.htm">De Fluvium</a></p>
<p><a target="_blank" href="http://www.fluvium.org/textos/pedicacion/071202.htm"><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">Vigilad en Paz:<br /></font>
          </a></p>
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#161;Qu&#233; 
            cierto es que la muerte nos puede sorprender! Aunque en muchas ocasiones 
            no sucede as&#237; y hasta es posible que los m&#233;dicos se 
            aventuren a pronosticar cu&#225;nto tiempo de vida le queda a un 
            enfermo y lo m&#225;s frecuente en nuestros d&#237;as es que la 
            muerte sobrevenga a partir de una edad ya avanzada. A nadie le admira, 
            sin embargo, la noticia del fallecimiento inesperado de personas j&#243;venes 
            o de mediana edad, por accidente, por ejemplo, y tambi&#233;n por 
            enfermedad. Quiz&#225; sea &#233;sta una de las manifestaciones 
            m&#225;s claras e innegables de que no somos se&#241;ores de nuestra 
            existencia.</font><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;<br /> </font></p>
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jes&#250;s 
            parte de esta realidad, que es evidente para todos, y estimula a la 
            vigilancia. Ese momento &#150;el de la muerte&#150; debe encontrarnos 
            preparados, pues es para cada uno el momento de encuentro con el Se&#241;or 
            como Juez de nuestros actos. No es la vida del hombre tan s&#243;lo 
            una ocasi&#243;n, m&#225;s o menos larga y m&#225;s o menos 
            grata, de desarrollo de las propias capacidades. Ni se trata de un 
            tiempo nuestro, de nuestra propiedad, como si a nadie debi&#233;ramos 
            dar cuenta de su aprovechamiento. Las palabras de Jes&#250;s indican, 
            por el contrario, que al terminar esta vida habremos de responder 
            de ella y que ese momento se puede presentar de improviso.</font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif" color="#0000af">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Velad</font><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">, 
            aconseja el Se&#241;or. As&#237; hacemos cuando queremos asegurar 
            la buena marcha de cualquier negocio. Lo hacemos todos para garantizar 
            la eficacia de lo que nos traemos entre manos: en el trabajo, en la 
            vida familiar y social, en la diversi&#243;n...; s&#237;, hasta 
            en nuestros juegos. Nos interesa evaluar esfuerzos, tiempo empleado, 
            gastos... Luego, a la vista del resultado obtenido, quiz&#225; advertimos 
            que todo va bien o, por el contrario, que es preciso modificar de 
            alg&#250;n modo nuestra pauta. Y as&#237; hacernos, entonces, 
            como consecuencia. Si actuamos de este modo en casi todas nuestras 
            ocupaciones, aunque sean de poca importancia, con mayor raz&#243;n 
            haremos en las importantes y, sobre todo, en lo que se refiere al 
            sentido y raz&#243;n de ser de nuestra existencia. Querremos vivir 
            permanentemente vigilantes, calibrando si nuestro quehacer contribuye 
            al desarrollo de la vida en Dios a la que &#201;l nos llama. Ser&#225; 
            preciso, pues &#150;al igual que para lo menos importante, y como 
            aconseja la experiencia&#150;, dedicar algunos tiempos a ese examen 
            vigilante.</font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El 
            inter&#233;s por vivir la vida seg&#250;n Dios &#150;la &#250;nica 
            que vale la pena para el hombre&#150;, que descubrimos m&#225;s 
            y m&#225;s en la oraci&#243;n, impulsa a un examen sobre la realidad 
            sobrenatural de lo concreto de nuestra vida; y, m&#225;s en particular, 
            acerca de los medios que de hecho ponemos en pr&#225;ctica para 
            que nuestras jornadas sean como Dios espera. Sabremos as&#237; lo 
            que tendremos que rectificar con la ayuda del Se&#241;or, ya que 
            s&#243;lo eso est&#225; al alcance de la voluntad humana; no propiamente 
            la santidad misma que es efecto de la Gracia, obra del Esp&#237;ritu 
            Santo en nosotros. Dios no niega su auxilio a sus hijos: nos quiere 
            santos y espera poder otorgarnos sus dones seg&#250;n vamos configurando 
            la vida nuestra con su querer, que descubrimos en un diligente examen 
            de conciencia.</font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&#191;C&#243;mo 
            ha sido mi trato con los que me rodean, cu&#225;nto rec&#233; 
            por ellos? &#191;Agradec&#237; al Se&#241;or lo que soy, lo 
            que me ha concedido por encima de otros seres? &#191;Respondo a 
            esos talentos: a mis condiciones humanas, a los medios materiales 
            de que dispongo, a la ayuda que se me ofrece? &#191;Soy conscientes 
            de que son dones de Dios para que los haga fructificar? &#191;Medito 
            en oraci&#243;n sobre la realidad sobrenatural de mi vida, me considero 
            ante todo hijo de Dios?</font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Preguntas 
            como estas deber&#237;an ser quiz&#225; habituales en nuestra 
            conciencia, sobre todo si por sus respuestas no nos queda claro que 
            procuramos vivir para Dios. Y mientras examinamos la conducta, tratando 
            de descubrir en qu&#233; mejorar, convendr&#225; no olvidar el 
            apoyo suave y fuerte que Dios mismo, Nuestro Padre, nos ofrece para 
            que sepamos concretar de d&#237;a en d&#237;a el amor con obras 
            que espera de nosotros para hacernos santos. Porque no es la vigilancia 
            que hoy consideramos tarea que deba ser impulsada por el miedo, ni 
            a duras penas porque nos sentirmos sin las fuerzas necesarias. Nos 
            resultar&#237;a ciertamente imposible si cont&#225;semos tan s&#243;lo 
            con nuestras personales posibilidades, pero no olvidemos que la santidad 
            se forma en los hijos de Dios por las Gracia, tan sencillamente como 
            el fruto dulce, maduro en un sarmiento, cuando permanece unido a la 
            vid. Con la misma naturalidad se siente el gozo en la virtud y la 
            mayor intimidad con el Creador que es Padre.</font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La 
            obra de nuestra santificaci&#243;n, siendo natural, ser&#225; 
            empresa siempre ardua, pero proporcionada a nuestras fuerzas con la 
            ayuda de Dios y, por eso, cosa ordinaria. Vigilemos, pues, para descubrir 
            c&#243;mo contar m&#225;s con el Se&#241;or a lo largo de la 
            jornada, c&#243;mo vivir para &#201;l cada uno de nuestros momentos. 
            No debemos abandonar la actitud de ni&#241;os e hijos muy queridos 
            que el Se&#241;or tanto nos aconseja. Es precisamente comport&#225;ndonos 
            as&#237; como resulta f&#225;cil la santidad e imposible, en cambio, 
            de otro modo.</font></p>
          
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La 
            Virgen Sant&#237;sima, nuestra Madre, si procuramos tratarla asiduamente 
            como hijos peque&#241;os, nos facilita el camino de infancia hasta 
            Nuestro Padre Dios, ayud&#225;ndonos a concretar los pasos que cada 
            jornada van conduci&#233;ndonos a la casa del Cielo.</font></p>
<p><font size="4" face="Times New Roman, Times, serif" color="#0000af"><br /></font></p>
 ]]>
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 <dc:date>2007-12-02T15:59:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>foro arag&#243;n liberal</dc:creator>
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 <title>Primer Domingo de Adviento. Preparaci&#243;n de la Navidad.</title>
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<a name="1169a1efa7bc6c3c_20915"><font color="#000040"><b>Como el Ave F&#233;nix</b></font></a><br /><br />Fuente: <a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="http://catholic.net/">Catholic.net</a><br />Autor: P. Sergio C&#243;rdova LC
<br /><br />
Mateo 
24, 37-44
<br /><br /><i>Como en los d&#237;as de No&#233;, as&#237; ser&#225; la 
venida del Hijo del hombre. Porque como en los d&#237;as 
que precedieron al diluvio, com&#237;an, beb&#237;an, tomaban mujer o marido, 
hasta el d&#237;a en que entr&#243; No&#233; en el arca, 
y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio 
y los arrastr&#243; a todos, as&#237; ser&#225; tambi&#233;n la venida 
del Hijo del hombre. Entonces, estar&#225;n dos en el campo: 
uno es tomado, el otro dejado; dos mujeres moliendo en 
el molino: una es tomada, la otra dejada. "Velad, pues, 
porque no sab&#233;is qu&#233; d&#237;a vendr&#225; vuestro Se&#241;or. Entendedlo bien: 
si el due&#241;o de casa supiese a qu&#233; hora de 
la noche iba a venir el ladr&#243;n, estar&#237;a en vela 
y no permitir&#237;a que le horadasen su casa. Por eso, 
tambi&#233;n vosotros estad preparados, porque en el momento que no 
pens&#233;is, vendr&#225; el Hijo del hombre.</i><br /><br /><br /><b>Reflexi&#243;n</b><br />&#9;
<br /><br />Entre las m&#250;ltiples leyendas de 
la mitolog&#237;a griega, nos ha sido transmitida la del ave 
F&#233;nix. Despu&#233;s de haber sido sacrificada, esta &#225;guila real, por 
una especial concesi&#243;n de los dioses, fue capaz de rehacerse 
desde sus propias cenizas y recibir el don de la 
inmortalidad. Desde entonces, esta ave F&#233;nix es s&#237;mbolo de esperanza 
y de resurrecci&#243;n a una vida nueva, a pesar de 
los fracasos m&#225;s rotundos de la existencia humana.
<br />&#9;
<br />Es curioso que 
los griegos hayan imaginado tambi&#233;n esta leyenda, ya que su 
concepci&#243;n de la vida era, m&#225;s bien, un tanto tr&#225;gica 
y pesimista. Sin embargo, gracias al cielo, nunca han faltado 
esp&#237;ritus positivos en todas las culturas, ya que en el 
coraz&#243;n del hombre anida un anhelo infinito de eternidad, y 
le es imposible vivir sin esperanza. Se  asfixiar&#237;a.
<br />&#9;
<br />Hace ya 
tiempo escuch&#233; en la predicaci&#243;n de un santo sacerdote esta 
sentencia: &#147;a medida que avanzamos por la vida, tenemos mayor 
necesidad de vivir con m&#225;s esperanza&#148;. He de confesar que 
esas palabras me impresionaron, aunque tal vez no ten&#237;a por 
entonces muchas experiencias personales que ratificaran esa afirmaci&#243;n. A la 
vuelta de varios a&#241;os &#150;aunque todav&#237;a soy joven&#151; me he 
dado cuenta de esta profunda verdad.
<br />&#9;
<br />No hay ninguna persona en 
este mundo sin sufrimiento. Pero cuando uno, como sacerdote, puede 
acercarse al mundo de las almas y penetrar en el 
fondo de su coraz&#243;n, se da cuenta de la inmensidad 
de los sufrimientos f&#237;sicos, morales y espirituales que afligen hoy 
a tantos seres humanos. Y creo que nadie como el 
sacerdote est&#225; mejor dotado para comprender y compartir esos sufrimientos. 
Porque el sacerdote no es s&#243;lo una persona con un 
gran sentido de humanidad; Dios ha querido colocarlo como un 
puente entre &#201;l y los hombres para llevarlos a &#201;l. 
Por eso, es capaz de amar de un modo puro, 
generoso y desinteresado a sus semejantes, de sentir una profunda 
simpat&#237;a por ellos, de compadecerse de sus dolores, y tratar 
de tenderles una mano y ayudarles en sus necesidades espirituales. 
Yo no s&#233; si &#233;sta ser&#225; la experiencia de todos. 
Yo hablo por m&#237; mismo y de mi propia experiencia.
<br />&#9;
<br />Hoy 
iniciamos el per&#237;odo del adviento. Y el adviento es, ante 
todo, un tiempo de espera y de esperanza. No es 
la misma cosa, aunque exista entre ellos un gran parentesco. 
Se puede esperar algo o a alguien, y no necesariamente 
tener la virtud de la esperanza cristiana. &#201;sta nace de 
una fe en Dios muy intensa, profunda y verdadera, que 
nos lleva a confiar ciegamente en su gracia, en su 
poder, y a esperar con certeza plena en el cumplimiento 
de todas sus promesas.
<br />&#9;
<br />&#191;Cu&#225;les promesas? Las que nos ha revelado 
en la Sagrada Escritura y a trav&#233;s de nuestra santa 
madre, la Iglesia. Es decir, aquellas verdades que confesamos en 
nuestra fe y que se hallan contenidas en el credo. 
Pero, adem&#225;s, todo aquello que nuestro Se&#241;or Jesucristo nos prometi&#243; 
en el santo Evangelio y en lo que Dios nos 
transmiti&#243; por boca de sus profetas.
<br />&#9;
<br />Entre ellos, Isa&#237;as es el 
gran cantor de la esperanza, el profeta de la esperanza 
mesi&#225;nica por antonomasia. Y, aunque Isa&#237;as profetiz&#243; varios siglos antes 
de la llegada del Mes&#237;as, sus promesas son siempre actuales 
y perennes, pues llevan el sello de la eternidad de 
Dios. 
<br /><br />Hoy la Iglesia nos ofrece estas maravillosas palabras: &#147;En 
d&#237;as futuros, el monte de la casa del Se&#241;or ser&#225; 
elevado en la cima de los montes, encumbrado sobre las 
monta&#241;as y hacia &#233;l confluir&#225;n todas las naciones. Acudir&#225;n pueblos 
numerosos, que dir&#225;n: &#145;Venid, subamos al monte del Se&#241;or, a 
la casa del Dios de Jacob, para que &#201;l nos 
instruya en sus caminos y podamos marchar por sus sendas. 
Porque de Si&#243;n saldr&#225; la ley; de Jerusal&#233;n, la palabra 
del Se&#241;or&#146;... &#201;l ser&#225; el &#225;rbitro de las naciones y 
el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjar&#225;n arados 
y de las lanzas, podaderas; ya no alzar&#225; la espada 
pueblo contra pueblo, ya no se adiestrar&#225;n para la guerra. 
&#161;Venid, marchemos, caminemos a la luz del Se&#241;or!&#148;.
<br /><br />Son palabras que 
se refieren a la llegada del Mes&#237;as. Pero, al mismo 
tiempo, promesas que est&#225;n siempre en espera de un cumplimiento 
definitivo. Con el nacimiento de Jes&#250;s en Bel&#233;n, Dios cumpli&#243; 
su promesa. Pero a&#250;n no hemos llegado a esa bendita 
edad de oro anunciada por el profeta. Es la paz 
que anhela profundamente nuestro coraz&#243;n y por la que suspira 
todo nuestro ser. Es la paz que poseeremos plenamente en 
la vida futura, en donde &#147;ya no habr&#225; hambre, ni 
sed, ni caer&#225; sobre ellos el sol ni calor alguno 
porque el Cordero, que est&#225; en medio del trono, los 
apacentar&#225; y los guiar&#225; hasta las fuentes de las aguas 
de la vida, y Dios enjugar&#225; toda l&#225;grima de sus 
ojos&#148; (Ap 7, 16-17). &#9;
<br /><br />A esa paz llegaremos al final 
de los tiempos, cuando Dios &#147;cree unos cielos nuevos y 
una tierra nueva, y ya no se recuerde lo pasado...&#148;. 
Entonces nos gozaremos en &#147;un gozo y alegr&#237;a eternas&#148; ante 
lo que Dios va a crear para nosotros (Is 65, 
17ss).
<br /><br />Pero, para llegar a esa paz y a esa dicha 
bienaventurada, tenemos que preparar ya desde ahora nuestro coraz&#243;n y 
tratar de vivir con el coraz&#243;n en el cielo. Y 
con los pies sobre la tierra. Nuestro Redentor est&#225; para 
llegar esta Navidad, y necesitamos preparar nuestra alma para su 
pr&#243;xima venida. 
<br />&#9;
<br />Hemos de disponer nuestros corazones con la oraci&#243;n 
y la vigilancia &#150;como nos recomienda hoy el Se&#241;or en 
el Evangelio&#151; para poder vivir dignamente, en estado de gracia 
y en amistad con &#201;l. Fue &#233;ste mismo el consejo 
que nos dej&#243; antes de su Pasi&#243;n: &#147;Vigilad y orad 
para que no caig&#225;is en tentaci&#243;n, pues el esp&#237;ritu est&#225; 
pronto, pero la carne es flaca&#148; (Mt 26, 41). 
<br /><br />Si 
vivimos as&#237;, nuestra esperanza no ser&#225; un idealismo ut&#243;pico, sino 
una actitud existencial realista y un comportamiento cristiano personal y 
exigente. As&#237; podremos prepararnos dignamente para la doble venida del 
Se&#241;or: en el tiempo y en la eternidad. 
<br /><br />Y entonces 
seremos mucho m&#225;s que un ave F&#233;nix. Seremos como &#225;ngeles 
y gozaremos de la compa&#241;&#237;a de Dios, dichosos y felices 
por los siglos de los siglos.
<br /><br /><br /><br />
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<li><a onclick="return top.js.OpenExtLink(window,event,this)" target="_blank" href="mailto:scordova&#64;arcol.org?subject=Comentario+desde+Catholic.net"> <u><b>Preguntas 
o comentarios al autor</b></u></a></li> P. Sergio Cordova LC
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