El Blog de la Navidad
La Navidad en Aragón Liberal


Inicio


Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [303] Sindicar categoría
Adviento [26] Sindicar categoría
Cuaresma [10] Sindicar categoría
Cuentos [27] Sindicar categoría
Felicitaciones de Navidad [120] Sindicar categoría
Recursos navideños [38] Sindicar categoría
Reyes Magos [33] Sindicar categoría
Semana Santa [3] Sindicar categoría
Villancicos [50] Sindicar categoría

Archivos
Enero 2013 [2]
Diciembre 2012 [19]
Enero 2011 [10]
Diciembre 2010 [62]
Febrero 2010 [3]
Enero 2010 [17]
Diciembre 2009 [37]
Noviembre 2009 [7]
Junio 2009 [2]
Mayo 2009 [2]
Abril 2009 [4]
Marzo 2009 [8]
Febrero 2009 [4]
Enero 2009 [16]
Diciembre 2008 [92]
Noviembre 2008 [28]
Octubre 2008 [1]
Marzo 2008 [2]
Enero 2008 [26]
Diciembre 2007 [263]
Noviembre 2007 [3]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


Carta de Navidad

Patricia Lorente

Hace tres años mandé una carta a un periódico digital del que un amigo me había hablado, era larga, llena de auténtico sentido de lo que es la Navidad para mí y para muchos. Para esos que lo que celebramos estos días no es un día de fiesta más o una excusa para ir de compras

Dado que la plataforma en la que lo publiqué ha evolucionado, me ha parecido adecuado recordarla hoy, para que este mensaje no se pierda, porque esta sí va a continuar por mucho tiempo. En parte, continuará gracias a sentimientos como los que pueden provocar estas líneas. Es tan solo una carta, con un remitente muy especial.

Querido amigo,

Como sabrás, nos acercamos nuevamente a la fecha de mi cumpleaños.

Todos los años se hace una gran fiesta en mi honor y creo que en este año sucederá lo mismo.

En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, en la televisión. En todas partes, no se habla de otra cosa, si no de lo poco que falta para que llegue ese día.

La verdad es agradable saber que, al menos un día del año, algunas personas piensan un poco en mi. Como tú sabes, hace muchos años empezaron a celebrar mi cumpleaños. Al principio no parecían comprender y agradecer lo mucho que hice por ellos, pero hoy en día muy pocos son conscientes de para qué lo celebran. La gente se reúne y se divierte mucho, pero no sabe de qué se trata.

Recuerdo el año pasado, al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor. Había cosas muy deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y recuerdo también que había muchos regalos; pero, ¿sabes una cosa? Ni siquiera me invitaron. Yo era el invitado de honor y ni siquiera se acordaron de invitarme. Ni siquiera se molestaron en bendecir la mesa. La fiesta era para mí y cuando llegó el gran día me dejaron afuera, me cerraron la puerta... y yo quería compartir ese momento con ellos.

La verdad no me sorprendí, porque en los últimos años todos me cierran la puerta. Y, como no me invitaron, se me ocurrió entrar sin hacer ruido. Entré y me quedé en el rincón. Estaban todos bebiendo, había algunos ebrios contando chistes, carcajeándose. Lo estaban pasando en grande. Para colmo, llegó un viejo gordo vestido de rojo, de barba blanca y gritando ¡jo-jo-jo-jo! Parecía que había bebido de más. Se dejó caer pesadamente en un sillón y todos los niños corrieron hacia él, diciendo: "¡Santa Claus, Santa Claus!" "¡Papa Noel, Papa Noel!" ¡Como si la fiesta fuese en su honor!
Llegaron las 12 de la noche y todos comenzaron a abrazarse; yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara y... ¿sabes? Nadie me abrazó...

De repente todos empezaron a repartirse los regalos, uno a uno los fueron abriendo, hasta que se abrieron todos, me acerqué para ver si de casualidad había alguno para mí.

¿Qué sentirías si el día de tu cumpleaños se hicieran regalos unos a otros y a ti no te regalaran nada? Comprendí entonces que yo sobraba en esa fiesta, salí sin hacer ruido, cerré la puerta y me retiré.

Cada año que pasa es peor, la gente sólo se acuerda de la cena, de los regalos y de las fiestas, y de mi nadie se acuerda.

Quisiera que esta Navidad me permitieras entrar en tu vida, quisiera que reconocieras que hace más de dos mil años vine a este mundo para dar mi vida por ti en la cruz y de esa forma poder salvarte. Hoy sólo quiero que tú creas esto con todo tu corazón.

Voy a contarte algo, he pensado que como muchos no me invitaron a su fiesta, voy a hacer la mía propia, una fiesta grandiosa como la que jamás nadie se imaginó, una fiesta espectacular.

Todavía estoy haciendo los últimos arreglos, por lo que este año estoy enviando varias invitaciones y en este día, hay una invitación para ti.  Sólo quiero que me digas si quieres asistir, te reservaré un lugar, y escribiré tu nombre con letras de oro en mi gran libro de invitados, en esta fiesta solo habrá invitados con previa reserva, y se tendrán que quedar afuera aquellos que no contesten mi invitación.

Prepárate porque cuando todo este listo, daré la gran fiesta.

Hasta pronto.

Te espero, en Navidad, en la Eucaristía, en el pesebre, en la oración y en el bien que hagas en favor de los demás.

Jesús de Nazareth

Por Patricia Lorente - 25 de Diciembre, 2010, 11:47, Categoría: General
Enlace Permanente | Referencias (0)




<<   Diciembre 2010  >>
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31   

Enlaces Recomendados
Acción Familia. Chile
Aciprensa
AICA
Aragón Liberal
BEC Multimedios
Blog navideño: Plugmas
Catholic.net
eGrupos
Fluvium
Navidad y Nieve
Opus Dei
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com