La Cabalgata de Reyes
Quiero
expresar desde estas líneas mi agradecimiento al Ayuntamiento, en este
caso a su concejal de Turismo Sr. Briones, por las dos nuevas
cabalgatas, que desfilaban por nuestras calles. Me refiero a la que
representa la Sagrada Familia y la de Herodes. ¿Y, es que en una
cabalgata de Reyes Magos si no aparecen al menos estas
representaciones, que sentido tienen sus Majestades?
Por
que, los Magos salen de Oriente y se ponen en camino, al descubrir la
llamada del Señor en medio de su trabajo, cuando observaron un fenómeno
extraño en la marcha de los astros. Una estrella que los guiaba al
lugar donde había nacido el Salvador, aunque tuvieron muchas
dificultades, eso no les hizo volverse atrás. Cuando emprenden el viaje
de nuevo desde Jerusalén se llenaron de inmensa alegría, porque la
estrella iba delante de ellos, hasta pararse sobre el sitio donde
estaba el niño. No se extrañan por haber sido conducidos a una aldea,
ni porque la estrella se detenga ante una casita sencilla. Ellos
supieron ver en Él al Niño que tienen María y José. Y arrodillados le
adoraron y en sus cofres le ofrecen sus presentes: oro, incienso y
mirra.
Oro,
símbolo de la realeza. Incienso, el rescoldo de virtudes: justicia,
lealtad, fidelidad, comprensión, generosidad, alegría. Y mirra, que es
el sacrificio que no debe faltar en la vida cristiana, como el esfuerzo
de una sonrisa a quien nos importuna, acostumbrarnos a escuchar a los
demás…tantos detalles tan insignificantes y, que podemos hacer felices
a quiénes nos rodean.
Así
que este año los malagueños hemos tenido la ocasión de poder ver una
cabalgata de Reyes, con su verdadero sentido cristiano. Habrán sido
muchos los padres que hallan podido explicar a sus hijos a través del
recorrido que en los Magos están representadas las gentes de toda
lengua y nación, que se ponen en camino para adorar a Jesús.
Elena Baeza