Fiesta de la familia
Coincidiendo con el 25 aniversario de la primera visita de Juan
Pablo II, ha tenido lugar la gran celebración litúrgica de lo que
podríamos llamar con toda propiedad la "Fiesta de la Familia". Por
supuesto, no se trataba de una manifestación de carácter político ni
tiene nada que ver con ningún interés partidista, sino de una
afirmación de los valores de la auténtica familia natural, subrayados e
iluminados por la vocación cristiana. Estaban invitados todos los que
sintonizan con el gran valor ético y espiritual de la familia.
La idea prendió de manera inmediata en numerosos sectores sociales,
que se han sumado con entusiasmo a la iniciativa. Entre ellos figuran
las más diversas asociaciones y movimientos que viven la gozosa
experiencia de la familia cristiana, y que desean testimoniar su valor
en la plaza pública. Sin duda ha sido una verdadera fiesta de la
familia.
Jesús D Mez Madrid
Saludo del Papa en el Ángelus del domingo:
El papa Benedicto XVI ha saludado hoy durante el
tradicional Angelus dominical en la Plaza de San Pedro a los
participantes en el acto 'Por la familia cristiana', que se desarrolla
en Madrid.

El
saludo de Joseph Ratzinger, más largo de lo habitual en este tipo
eventos religiosos, se produjo antes de la oración del Angelus, momento
que el Papa suele dedicar a una breve catequesis.
Benedicto
XVI comenzó en italiano su referencia a la Fiesta de la Sagrada
Familia, que hoy celebra la Iglesia Católica en todo el mundo, y
recordó su doctrina al respecto.
'Siguiendo
los evangelios de Mateo y de Lucas, fijamos la mirada en Jesús, María y
José y adoramos el misterio de un Dios que ha querido nacer de una
mujer, la Virgen Santa, y entrar en este mundo por la vía común de
todos los hombres', dijo el Pontífice.
El
Papa explicó que de esa forma, Dios 'ha santificado la realidad de la
familia, colmándola de gracia divina y revelando plenamente su vocación
y su misión'.
Recordó que también el
Concilio Vaticano II dedicó una gran atención a la familia: 'Los
cónyuges son uno para el otro y los hijos testimonio de la fe y del
amor de Cristo'.
Después recordó además
a su antecesor, Juan Pablo II, cuando recogió sus palabras en las que
afirmaba que 'el bien de la persona y el bien de la sociedad está
estrictamente conectado con la 'buena salud' de la familia'.
'Por
ello, la Iglesia está empeñada en la defensa y la promoción de la
'dignidad natural y el altísimo valor sacro' -son palabras del
Concilio- del matrimonio y de la familia', comentó justo antes de
cambiar de idioma y dirigirse en castellano a los participantes del
acto en Madrid.
Ratzinger insistió
entonces en la doctrina de la Iglesia Católica según la cual la familia
está 'fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer' y
'constituye el ámbito privilegiado en el que la vida humana es acogida
y protegida, desde su inicio hasta su fin natural'.
Por
ese motivo, según el líder religioso, 'los padres tienen el derecho y
la obligación fundamental de educar a sus hijos, en la fe y en los
valores que dignifican la existencia humana'.
Benedicto
XVI rezó después el Angelus y continuó después con su tradicional
saludó a los peregrinos en la Plaza de San Pedro en diferentes lenguas,
entre ellas de nuevo el castellano, y les deseó: 'Feliz domingo'.
El
Papa cerraba así sus actos públicos en la Plaza de San Pedro en 2007, a
los que han acudido durante todo el año medio millón de personas menos
que en 2006, según cifras del Vaticano.
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