Cuento: El Perfume de Navidad
Aragón Liberal. 08/12/06
Había un pueblecito situado en lo alto de una montaña,
en él habitaba un artesano humilde y sencillo, que elaboraba excelentes
perfumes...
Leticia Aiguabella
EL PERFUME DE NAVIDAD
Había
un pueblecito situado en lo alto de una montaña, en él habitaba un
artesano humilde y sencillo, que elaboraba excelentes perfumes. Una
noche cuando llego a casa, se puso junto a la ventana, como
acostumbraba a hacerlo. Ese día vio reflejada en los cristales del
ventanal la imagen de un ángel, el cual anunciaba:
- Ha nacido el Mesías Salvador, está en el portal de Belén.
El
artesano quedó tan sorprendido que no supo reaccionar ante tan
importante noticia. Pasó la noche en vela, pensando qué podía hacer él
para alegrar al Niño recién nacido.
Al día siguiente, cuando
fue a su taller decidió que preparar el mejor de sus perfumes le
agradaría mucho a Jesús. Estuvo todo el día y toda la noche
disponiéndolo. Aquel perfume estaba hecho con las mejores flores del
mundo, y su olor era inédito. Pero lo importante de ese perfume no era
que le hubiera costado mucho hacerlo, o que oliera bien o mal, o bien
que estuviera hecho con las mejores flores. Su valor residía en que lo
había hecho con esforzado cariño. Cuando el perfume ya estaba elaborado
empezó a preparar sus cosas para el largo viaje que tenía que hacer.
El
día diecinueve de diciembre partió de su pueblo, montado en su caballo
Espirit, con la ilusión por equipaje. Espirit era un caballo alto y
robusto, con un fuerte relinchar. El artesano sabía que el viaje era
muy largo y pesado, debido al estado del camino que debía atravesar
para salir del pueblecito en el que vivía. Pero confiaba en que Espirit
pudiera recorrerlo sin problemas. Pensaba que cubrir tan larga
distancia valía la pena. Durante aquel largo desplazamiento se detuvo
en algunos países. El primero, fue el de las flores donde pudo
recogerlas de diversos colores y olores, para el niño. Su segunda
parada, fue en el país de las hadas donde le dijeron concretamente el
paradero del Niño. Por tercera vez, se detuvo en el país del cine, allí
le dejaron pasar la noche y pudo ver como empezaban a rodar una
película sobre la Navidad. Le pidieron que cuando regresara se
detuviera y les contara su experiencia. En aquella película Espirit
actuaba como el caballo de la Sagrada Familia. Le dieron muy bien de
comer, para que así pudieran llegar antes a Belén. Al día siguiente,
llegaron a otro país habitado en su totalidad por pastores. Los
pastores le entregaron unas ovejas como regalo para Jesús. Y por fin,
llegaron a Belén donde encontraron al niño Jesús envuelto en pañales y
reposado en un pesebre.
El
artesano ofreció sus obsequios al Recién Nacido. Éste se despertó con
una sonrisa de agradecimiento y le obsequió con una mirada de
luminosidad penetrante. La Virgen se puso muy contenta y le pidió que
cuando pasara por todos aquellos países llevase la bendición del Niño,
en señal de gratitud.
En
el regreso cumplió el encargo de la Virgen María. Cuando lo hizo en el
país del cine, terminó de rodar la película. Aquella película tuvo
mucho éxito. En ella se cuenta la historia que vivieron Espirit y el
artesano en su viaje hacia Belén. Cuando regresaron a casa, el artesano
estaba muy satisfecho porque todo el esfuerzo que había puesto había
valido la pena. Desde aquel día fabricó los mejores perfumes como nunca
se habían realizado. Su trabajo iba a alegrar a muchas personas como lo
había hecho con Jesús. Éste desde el Portal le recompensará con la
felicidad que produce el trabajo terminado con la perfección que el
cariño puesto en él proporciona.
Leticia Aiguabella Isla
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Por foro aragón liberal - 14 de Diciembre, 2007, 18:19, Categoría: Cuentos
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